El debate de la PAC: Nuestro futuro agro-alimentario en sus manos

El debate de la PAC: Nuestro futuro agro-alimentario en sus manos
El debate de la PAC: Nuestro futuro agro-alimentario en sus manos

Como ya sabéis esta semana se está debatiendo y votando una de las políticas europeas más importantes de la Unión Europea. Sí, me refiero a la Política Agraria Común (PAC), que recibe alrededor de un tercio del presupuesto de la Unión Europea (de acuerdo a nuevas negociaciones, ahora unos 48.000 millones de euros irán destinados a los subsidios agrícolas. Esto supone una reducción respecto a los 60.000 millones de euros de la anterior reforma).

Durante meses, como parte de la Coalición Por Otra PAC hemos estado haciendo presión para que Europa cumpla sus compromisos y promesas ambientales y sociales de la Unión Europea, las cuales se están diluyendo en todos los frentes (Parlamento y Consejo Europeo) debido a las presiones de grandes potencias agrícolas como Italia y Polonia y otros lobbies europeos, como Copa-Cogeca.

Incluso la Comisión Europea, que se negó en gran medida a actualizar su propuesta de 2018 a la luz del Pacto Verde Europeo en diciembre de 2019 tenía esperanzas de que los políticos se aseguraran de que la nueva PAC encajara en las ambiciones de hacer de Europa climáticamente neutra para 2050. Pero después de años de conversaciones prolongadas durante las cuales el cambio climático provocó huelgas escolares y protestas a nivel mundial, esto no ha sido así.

Durante los dos últimos días, el Comisario de Agricultura de la UE, Janusz Wojciechowski, advirtió tanto a políticos como a parlamentarios que estaba «preocupado por algunas de las propuestas sobre la mesa, ya que no nos permitirán alcanzar nuestros objetivos«.

En el Parlamento Europeo, los legisladores con mentalidad ecológica – los Verdes y algunos eurodiputados socialistas – reaccionaron con horror cuando la dirección de los tres partidos principales (Partido Popular Europeo, Renovar Europa y los Socialistas y Demócratas) utilizó una maniobra parlamentaria especial para llegar a un acuerdo de compromiso el lunes por la noche. El eurodiputado Bas Eickhout describió esa medida como «acabar con el Pacto Verde [y] también acabar con cualquier procedimiento democrático decente en una propuesta que afecta a un tercio del presupuesto de la UE«.

Las votaciones parlamentarias de ayer martes por la noche abren el camino para que el Parlamento finalice su posición esta semana:

Sin duda esta fue la sesión más importante de la década en el Consejo de agricultura y pesca, en la que la enmienda 1147*, que pedía que la propuesta fuera devuelta a la Comisión y se preparara otro documento, no salió adelante. Ahora, los países, la Comisión y los eurodiputados tendrán que cuadrar sus posiciones en un acuerdo final entre ellos, aunque nadie espera que esas rondas de regateo inyecten una nota de ambientalismo de última hora. Pero tendremos que esperar al viernes para llegar a una conclusión final.

Hasta entonces, revisemos algunos de los puntos más importantes del debate:

Eco-esquemas

Uno de los principales debates gira en torno a la iniciativa medioambiental emblemática, conocida como los eco-esquemas, que tiene un valor de 81.000 millones de euros.

El artículo 28, apartado 6, de la propuesta de la Comisión establece que los proyectos ecológicos, como agroecología, agroforestería o cultivo de carbono (que se suponen son obligatorios para los países de la UE, pero voluntarios para los agricultores) se concederán como pagos (a) adicionales a la ayuda básica a la renta o (b) como compensación a los agricultores por los costes adicionales contraídos y las pérdidas de ingresos. En otras palabras, se trata de dinero específico para entregar los bienes públicos ambientales necesarios, no para recargas económicas.

Sin embargo, de varias formas, este grupo de tres está intentando introducir una dimensión económica a los eco-esquemas. Su documento sugiere enmiendas que incluyen un lenguaje como: «el apoyo a los planes ecológicos … se otorgará como pagos de incentivos que vayan más allá de la compensación de los costos adicionales incurridos y la pérdida de ingresos» (artículo 28) … «mejorando el desempeño económico de los agricultores» (artículo 28b nuevo); admisibilidad de la agricultura de precisión en los planes ecológicos (artículo 28b). Según la opinión de varias organizaciones, incluida Mensa Cívica, la agricultura de precisión no debería ser elegible para los planes ecológicos, ya que tratan de mejorar la productividad y la rentabilidad en detrimento de una gestión sostenible de los recursos naturales.

Por otra parte, el consenso político que está cobrando impulso es que los esquemas no se ejecutarán durante los primeros dos años de transición de la PAC de 2021 y 2022. De hecho, se está debatiendo que incluso los fondos que no se hayan desplegado con éxito en los planes ecológicos al final de los próximos dos años, 2023 y 2024, puedan reinvertirse en proyectos agrícolas de la vieja escuela no ecológicos. Y de 2024 a 2027, surge otro compromiso más basado en los dos pilares de la PAC. La mayor parte de la PAC recae en el presupuesto de pagos directos (pilar 1), pero también hay una cantidad menor de efectivo para el desarrollo rural (pilar 2). La laguna legal sería que los países podrían argumentar que “si gastaran más del 30%  de sus fondos de desarrollo rural en proyectos verdes, entonces esto debería contar para su objetivo del 20% en eco-esquemas en el pilar 1. Eso reduce la escala de ambición en el proyecto básico del pilar 1”.

Otros problemas

El acuerdo de compromiso parlamentario también permite debilitar las reglas de subvención de la PAC. Según estas propuestas, las turberas pueden destruirse y el 40% de las tierras agrícolas están exentas de la integración de la biodiversidad. También, incluyen exenciones para regiones ultraperiféricas.

En el anexo III, las buenas condiciones agrícolas y ambientales (por sus siglas en inglés, GAEC 9 ) se debilitan aún más mediante la introducción de tierras arables, excluyendo así el 40% de la superficie de tierra utilizable. Y en el anexo III GAEC 10 eliminan la prohibición de arar pastizales permanentes en áreas protegidas.

Contabilidad “creativa”

La agricultura está ampliamente relacionada con la disminución de la población de polinizadores y aves de la UE, como resultado de prácticas agrícolas intensivas que destruyen los hábitats de la vida silvestre y las fuentes de alimento y refugio.

Se suponía que la última PAC destinaría 66.000 millones de euros a la protección de la biodiversidad, pero un informe de los auditores de la UE descubrió que no solo tenía “poco impacto positivo”, sino que ni siquiera se podía confiar en sus mecanismos de seguimiento para medir la pérdida.

La solución de la Comisión para este ciclo de gasto de la PAC fue que los países apartaran refugios respetuosos con la naturaleza en el 10% de la superficie agrícola europea. En cambio, los países representados en el Consejo han propuesto mantener el umbral actual del 5% de las tierras cultivables, que es un área más pequeña.

Y esto podría reducirse aún más al 3%, si otro 2% de la tierra agrícola se dedicara a cultivos productivos pero fijadores de nitrógeno, como alfalfa, guisantes dulces y frijoles – lo cual sería un insulto para el Pacto Verde Europeo dado que supondría que esta reforma hace exactamente lo que hizo la reforma anterior como si no hubiera consenso sobre [sus] graves fracasos.

Paquete parlamentario

El compromiso parlamentario elaborado por el Partido Popular Europeo, Renovar Europa y los Socialistas y Demócratas exige que el 60% de los subsidios agrícolas se gasten en objetivos no ambientales, como el apoyo básico a los ingresos. Y la financiación de planes ecológicos solo está permitida si cumple los «objetivos económicos» vinculados a los ingresos de los agricultores.

La propuesta del Parlamento establece una valla de seguridad de los esquemas ecológicos al 30% y establece el objetivo de gasto ambiental en el pilar 2 en el 35%. Sin embargo, de esto, dice que un enorme 40% debe gastarse en «áreas de restricción natural».

Estos puntos también son polémicos, pues cubren la agricultura en zonas de tierra montañosas, remotas o marginales que de otro modo podrían deteriorarse.

 

El debate está servido y hasta la fecha podemos decir que esta reforma significaría un paso atrás en comparación con la actual PAC, destruyendo del todo su credibilidad.  

Seguiremos luchando estos días para que la nueva reforma de la PAC este alineada con el Pacto Verde Europeo, tal y como pedimos hace ya unas semanas en esta carta.

 

 

*Para más información sobre el voto de la enmienda 1147, os recomendamos la lectura de este articulo escrito por nuestros compañeros de SEAE.

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