Carta abierta para el Día Internacional de la Lucha Campesina: Europa necesita más campesinxs

Carta abierta para el Día Internacional de la Lucha Campesina: Europa necesita más campesinxs
Carta abierta para el Día Internacional de la Lucha Campesina: Europa necesita más campesinxs

Para:

Vicepresidente primero de la Comisión Europea, D. Frans Timmermans
Comisaria Dña. Stella Kyriakides
Comisario Janusz Wojciechowski
Comisario D. Virginijus Sinkevičius
Presidente del Consejo de Agricultura y Pesca, Portugal Ministra de Agricultura, Dña. Maria do Céu Antunes
Representante permanente de Portugal ante la Unión Europea, D. César Cortes
Diputado del Parlamento Europeo, D. Eric Andrieu
Diputado del Parlamento Europeo, D. Peter Jahr
Diputada del Parlamento Europeo, Dña. Ulrike Müller

 

El 17 de abril celebramos el Día Internacional de la Lucha Campesina. Hoy conmemoramos la masacre de 1996 de los 21 agricultores sin tierras en Eldorado dos Carajás, Brasil, en una manifestación de defensa de la reforma agraria integral.

Es un día importante para Europa, donde la agricultura campesina representa la mayor parte de las granjas y ofrece modelos económicos justos y sostenibles.  En la UE, a pesar del descenso del número de granjas y el aumento de la concentración de tierras en manos de unos pocos, la agricultura sigue siendo prácticamente de pequeña escala.  Según los informes publicados en 2015 y 2016, 11.885.000 (97%) de las granjas eran de una extensión menor a 100 ha [1]y el 69%, de menos de 5 ha.[2] Estas pequeñas granjas y sus trabajadores son esenciales en los fundamentos de cualquier práctica agrícola: los sistemas de semillas campesinas de los que proceden todas ellas, trabajando y protegiendo la tierra para que sea fértil y diversa y transmitiendo el conocimiento que ha ido alimentando a la población durante miles de años.  Un sistema alimentario sostenible que garantice alimentos saludables para toda la población, estimule las zonas rurales y preserve la diversidad territorial, biológica y cultural y que, por tanto, necesita más agricultores.

Hoy, en una carta firmada por organizaciones de agricultores, aliados y académicos, destacamos el papel fundamental de las granjas medianas y pequeñas en la resolución de las crisis sociales, medioambientales y alimentarias actuales a diferentes escalas y niveles. Nos encontramos en una encrucijada: estamos en plena pandemia de la COVID-19 y no podemos predecir cuándo terminará, la reforma de la PAC está en debate en el trílogo y los planes estratégicos nacionales se están elaborando, la Unión Europea está aplicando el Pacto Verde Europeo con la propuesta de la Ley Climática y las Estrategias de Biodiversidad y De la granja a la mesa. Es hora de convertir los objetivos en actos coherentes.

La pandemia de la COVID-19 es un recordatorio de la enorme necesidad de recuperar la resistencia y avanzar hacia la soberanía alimentaria. La Unión Europea debe ser resistente a estos golpes recuperando la capacidad política de decidir y regular los mercados agrícolas y alimentarios. En primer lugar, debe hacerse una revisión exhaustiva de la política comercial internacional de Europa, que actualmente evita la creación de políticas públicas significativas que mejoren los sistemas alimentarios en materia de calidad, seguridad alimentaria, sostenibilidad ambiental, inclusión social y desarrollo rural. Asimismo, reclamamos una Política Alimentaria Común Europea, apoyada por un Consejo Alimentario Común que se intercambiaría con los consejos alimentarios locales. Dentro del plan de contingencia, debería aplicarse una estrategia de resiliencia alimentaria a nivel comunitario desarrollada junto con las organizaciones de agricultores y las comunidades locales. También implica una distribución más equitativa de los recursos agrícolas, una política de relocalización sostenible de la producción y el marketing y la creación de reservas alimentarias estratégicas. Más que nunca, es necesario priorizar y reforzar la independencia económica; los derechos y el acceso a los recursos productivos como las semillas; y la autonomía en cuanto a las herramientas y técnicas de los agricultores. Además, es preciso ayudar a las granjas campesinas agroecológicas que ya han demostrado ser resistentes en tiempos de crisis, así como la cantidad, consistencia y cualidad de su producción. El número de pequeños agricultores tiene que aumentar y deben prohibirse claramente las megagranjas en Europa.

Mientras hablamos, las tres instituciones principales de la UE están acabando la reforma de la PAC post 2020. No hay ninguna excusa válida para no integrar la condicionalidad social por primera vez e implementar una distribución más justa de los subsidios. Las medidas de regulación del mercado se hacen imprescindibles para lograr precios que cubran los costes de una producción sana y sostenible y las prestaciones de la PAC no deberían distribuirse según las hectáreas, sino por el trabajo real de lxs agricultorxs. La limitación y el pago redistributivo de las ayudas deben ser obligatorios y garantizar esa distribución más justa. También es necesario que se respeten los derechos laborales y sociales, un aspecto primordial en el marco de la aplicación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP) a nivel comunitario. Su aplicación reconocería los derechos de acceso al empleo, a la seguridad social, a la vivienda, a la sanidad y a salarios dignos para todos los trabajadores rurales, incluidos los migrantes. Necesitamos más agricultores y trabajadores agrícolas que trabajen con condiciones dignas.

La agroecología y más agricultores con tierras son las respuestas al gran reto del cambio climático. Sobre todo, les pedimos que trabajen en reducir realmente las emisiones de gases de efecto invernadero en vez de aplicar mecanismos para contrarrestarlas.  Al nivel de las granjas, varios estudios muestran que la absorción de los gases de efecto invernadero en el suelo es mucho más eficiente cuando se trabaja según los principios de la agroecología. Maximiza la biodiversidad y estimula las interacciones entre diferentes especies vegetales y animales como parte de las estrategias holísticas para enriquecer la fertilidad a largo plazo, reducir el riesgo de plagas y enfermedades, proteger los sistemas de agua dulce y servicios de polinización seguros. No solo protege los agroecosistemas sanos, sino que también implica la presencia de muchos trabajadores con derechos y sustentos seguros. Una vez más, hay que apoyar a los pequeños agricultores. Por tanto, en un nivel más amplio, las importaciones y las exportaciones de productos agrícolas tienen que reducirse significativamente y fomentar la producción regional. Resulta prioritario que todos los productos agrícolas que entren en la UE cumplan con las mismas normas sociales y ambientales que los que provienen de la producción europea.

Ante la omnipresencia de la digitalización y las nuevas tecnologías en la agricultura dentro de los debates políticos actuales, está claro: la tecnología no debe implicar el abandono de las zonas rurales. La tecnología es útil si la dirigen y elaboran los agricultores, la utilizan con cuidado y respeto y con mecanismos de toma de decisiones democráticos. Sin embargo, la tecnología de precisión no debería considerarse una solución automática y eficiente a todos los problemas económicos, sociales y ambientales. Para la mayoría, fortalecen intencionada o indirectamente los modelos agrícolas más industriales y contaminantes. Los incentivos a las tecnologías digitales, caras y de propiedad privada obligan a los agricultores a contraer una deuda inmanejable, a depender de la industria y, en última instancia, reducen el empleo rural relacionado con las explotaciones, sin tener en cuenta los impactos sociales y medioambientales. Los agricultores también tienen que contar con los medios de garantizar la seguridad y el control de los datos y un principio de precaución sólido. Asimismo, la información debe aplicarse a la promoción de las últimas innovaciones. Se deben estudiar las repercusiones sociales y ambientales a largo plazo y difundir los resultados libremente. Exigimos la creación de un observatorio para controlar esos impactos.

Los debates en curso sobre la regulación de los nuevos y antiguos Organismos Genéticamente Modificados son preocupantes. En los últimos años, la industria biotecnológica ha puesto en marcha una enorme campaña de comunicación para eliminar la regulación y etiquetado de los nuevos OGM, que algunos erróneamente denominan ‘’nuevas técnicas de cultivo de plantas’’ para confundir a los ciudadanos. Aun así, al contrario de lo que se comunica, estas tecnologías no son adecuadas para la agricultura sostenible. Para las organizaciones campesinas, estas soluciones agronómicas no sólo facilitan la concentración de poder a través de las patentes en el sector de las semillas, en clara contradicción con los derechos de los agricultores a las mismas, sino que además no se centran en la investigación agrícola basada en la adaptación, sino en una orientación genética antinatural que quiere optimizar un modelo agrícola basado en el monocultivo y que empuja a los patógenos de las plantas a mutar rápidamente y a ser aún más peligrosos, aumentando así el uso de pesticidas en lugar de disminuirlo. Pedimos que la Directiva 2001/18/CE se siga aplicando firmemente y que el derecho de los agricultores a las semillas se reconozca en la futura reforma de la ley sobre la comercialización de las semillas.

El acceso a la tierra también debe facilitarse para permitir la instalación de muchos campesinos y campesinas nuevos. Muchas granjas tendrán que transferirse en los próximos años, debido al envejecimiento de la población agrícola en Europa: dependiendo de las medidas que se tomen o no sobre las tierras agrícolas, esto puede llevar a una concentración y a una desertización rural, o a la transición agroecológica tan necesaria. Ya no debe tratarse la tierra como una mercancía, sino como un bien común y multifuncional. Les solicitamos que hagan un seguimiento del informe del INI del Parlamento Europeo 2016/2141, y establezcan una directiva de tierras que proporcione una mayor orientación sobre cómo regular los mercados de tierras agrícolas de conformidad con la legislación de la UE. Pedimos que esta directiva vaya acompañada de la creación de un observatorio de la tierra para supervisar las transacciones de tierras, incluyendo el impacto de los acuerdos de acciones, y para bloquear los procesos de concentración de tierras. A pesar de varias reformas, la PAC sigue actuando como un incentivo para que las explotaciones agrícolas acumulen la mayor cantidad de tierra posible, convirtiendo la mayor línea de financiación de la UE en un apoyo directo a las grandes empresas, en contra del principio de cohesión territorial de la UE. Reclamamos que las políticas de la UE den protagonismo a los agricultores europeos. La UE debe marcar la pauta a nivel europeo para fomentar el desarrollo de una política agraria nacional y facilitar un cambio positivo impulsado por los propios agricultores a nivel municipal.

Por último, en este 17 de abril, destacamos que, si la implantación del Pacto Verde Europeo realmente “no va a dejar a nadie atrás”, la UE debe respetar, proteger y cumplir con los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales mediante la aplicación coherente de la UNDROP. La declaración se adoptó con una amplia mayoría de los estados miembros de la ONU, con 121 votos a favor, y actualmente forma parte del consenso internacional de derechos humanos. Hasta la fecha, no se ha establecido ningún compromiso de aplicar estos derechos en la política de la UE, pero tiene la obligación de hacerlo de buena fe. Ha llegado el momento de tomar medidas legislativas y administrativas, entre otras, para conseguir progresivamente la ejecución plena de los derechos establecidos en la UNDROP, sobre todo dentro del contexto de las negociaciones actuales de la PAC y la creación de la legislación del Pacto Verde.

A todos nos preocupa la agricultura. Las personas y familias que están detrás de la agricultura suelen llevar el legado de experiencias únicas, acumuladas a lo largo de varias generaciones, que han permitido preservar la biodiversidad y hacer frente al cambio climático, al tiempo que han podido alimentar al continente con alimentos frescos, saludables, locales, nutritivos y seguros. Nada de eso puede sustituirse por modelos de producción que valoren el beneficio y la productividad por encima de la salud y la sostenibilidad. La UE debe dejar de favorecer el modelo de producción agrícola industrial a gran escala que perjudica a las pequeñas y medianas granjas y fincas y deja desiertas las zonas rurales.

Cumpliendo sus promesas en el marco del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la UNDROP, aplicando la PAC, el Pacto Verde y, en particular, la Estrategia de Biodiversidad, la Estrategia “De la granja a la mesa” y la Ley Europea del Clima, tienen la oportunidad de convertir a la Unión Europea en un ejemplo a seguir para el resto del mundo: no solo en agricultura, sino también en lo que respecta a la convivencia en un entorno saludable, resiliente y justo.

Gracias por su atención. Contamos con ustedes y quedamos a su disposición para colaborar en esta transición.

 

Firmado por:

Organizaciones europeas, nacionales, regionales y globales

  1. European Coordination Via Campesina and members
  2. Asociación A Pie de Barrio
  3. Agroecology Europe
  4. Agroecology now!
  5. Aktion Agrar e.V
  6. AGTER
  7. ARC2020
  8. Amigos de la Tierra España
  9. Association for Farmers Rights Defense, AFRD
  10. Asrori Farm
  11. Attac Austria
  12.  Asssociation SOL alternatives agroécologiques et solidaires
  13.  Biodynamic Federation Demeter International
  14.  Bio Farmers for Sustainable Agriculture, BFSA
  15.  Bogatepe Environment and Life association
  16.  Biogarden – in harmony with nature
  17.  CIDSE
  18.  CCFD-Terre Solidaire
  19.  Coordinadora Ecoloxista d’Asturies
  20.   Conseyu de la Mocedá de Xixón
  21.  Croatian organic farmers associations alliance (HSEP)
  22.  Corporate Europe – CEO
  23. Ecoloxistes n’Aicion d’Asturies
  24. Ecoloxistas en acción
  25. El Garrapiellu
  26. European Federation of Trade Unions in the Food, Agriculture, and Tourism sectors and allied branches” (EFFAT)
  27.  Escola de Pastors de Catalunya – Associació Rurbans
  28.  Ernährungsrat Wien (Food Policy Council Vienna)
  29.  FIAN Belgium
  30.  EuroNature
  31. FIAN Sweden
  32. FIAN Germany
  33.  Food & Water Action Europe
  34.  FIAN Austria
  35.   Friends of the Earth Europe (FoEE)
  36. Four Seasons Ecological Living Association
  37. Gartenpolylog
  38.  FSU
  39.  GEOTA
  40. Générations Futures
  41. InTeRCeR – Institute for Sustainable Development and Holistic Solutions
  42.  Global 2000
  43. la Asociacion Accion Clima de Navarra
  44.  La Asamblea de Soberanía Alimentaria de Navarra
  45. Mensa Cívica
  46. l’association FILIÈRE PAYSANNE
  47. OGM dangers
  48.  Mundubat
  49.  Permaculture Association of Slovenia (Društvo za permakulturo Slovenije)
  50.  PAUSA network
  51. Plataforma por la salud y la sanidad pública de Asturias
  52. Plataforma Antitérmica La Pereda
  53. Quercus – Associação Nacional de Conservação da Natureza
  54. Plataforma Transgénicos Fora
  55. Sezonieri – Campaign for the Rights of Harvest Workers
  56.  Réseau Environnement Santé (RES)
  57. SOS Faim Luxembourg
  58. Slow Food Europe
  59. Caerhys Organic Community Agriculture – CSA
  60.  Südwind Verein für Entwicklungspolitik und globale Gerechtigkeit
  61. Unione Sindacale di Base (USB)
  62. Transnational Institute (TNI)
  63. Wecf France
  64. Urgenci
  65. ZERO – Associação Sistema Terrestre Sustentável
  66. Welthaus Graz
  67. Plataforma Transgénicos Fora
  68. Rede Portuguesa pela Sobernia e Segurança Alimentar e Nutricional
  69. Rede para o Decrescimiento

Académicos

1.      Mauro Conti
Post-doctoral Researcher, Department of Political and Social Sciences, Centre for Rural Development Studies, Università della Calabria
2.      Christophe Golay
Senior Research Fellow at the Geneva Academy of International Humanitarian Law and Human Rights
3.      Marta Guadalupe Rivera Ferre
Agroecology and Food Systems Chair, Director, University of Vic-Central University of Catalonia
4.      Annamaria Vitale
Department of Social and Political Sciences

University of Calabria
5.      Marta Soler Montiel
Profesora de Economía, Departamento Economía Aplicada II, Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Universidad de Sevilla
6.      Isabella Giunta
CeSSR/Unical, IAEN
7.      Alexander Wezel
Directeur de la Recherche, Isara
8.      Marian Simon Rojo
Associate professor, UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID
9.      Jeroen de Vries
Director Researcher LE:NOTRE Institute
10.   Irene Sotiropoulou
Researcher, Energy and Environment Institute, University of Hull.
11.   Elisa Oteros-Rozas
Postdoctoral Researcher at the Chair on Agroecology and Food Systems, University of Vic.
12.   Markus Schermer
Prof. Dr. Institut für Soziologie/Department of Sociology, Universität Innsbruck
13.   Dr. Barbara Smetschka
Deputy Head, Institute of Social Ecology (SEC) Department of Economics and Social Sciences (WiSo) University of Natural Resources & Life Sciences, Vienna (BOKU)
14.   Dr. Christina Plank
Institute for Sustainable Economic Development, Department of Economics and Social Sciences (WiSo), University of Natural Resources & Life Sciences, Vienna (BOKU)
15.   Carolin Holtkamp
University of Innsbruck, Department of Sociology
16.   RCE Graz-Styria
University of Graz
17.   DI Stephan Pabst
Projektmitarbeiter, PhD-Student, Department of Sociology, Universität Innsbruck
18.   Danko Simić
University Assistant, Department of Geography and Regional Science, University of Graz
19.   Tania Pacheff
Diététicienne-nutritionniste et consultante en santé environnementale
20.   José Brochier
Agronomist

 

[1] Van der Ploeg, J.D. 2016. La agricultura familiar en Europa y Asia Central: historia, características, amenazas y posibilidades. Documento de trabajo 153 de la FAO. Disponible en: http://www.ipc-undp.org
[2] Datos de Eurostat como se indica en: ECVC, Confédération paysanne y Envie de paysans ! 2015. ¿Cómo puede ayudar la política pública a las pequeñas granjas familiares?

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