Caminando hacia la compra pública de productos ecológicos

Caminando hacia la compra pública de productos ecológicos
Caminando hacia la compra pública de productos ecológicos

Las recientes iniciativas europeas relacionadas con las políticas alimentarias, entre las que se encuentran la Estrategia de la Granja a la Mesa, la Estrategia de Biodiversidad, el Plan de Acción de Contaminación Cero y el Plan de Acción para el desarrollo de la producción ecológica, han contribuido a la creciente importancia política de la compra pública de alimentos sostenibles y el papel de los productos ecológicos en ella.

Los alimentos ecológicos en comedores públicos como administraciones, guarderías, colegios, universidades, hospitales, etc. pueden desempeñar un papel importante en la implementación de los objetivos transformadores promovidos por la Unión Europea y apoyados por la ciudadanía. La compra pública sostenible tiene consecuencias positivas en una perspectiva de transformación de nuestros sistemas alimentarios.

Desde un punto de vista medioambiental, los estudios han demostrado que la contratación pública sostenible reduce las emisiones de dióxido de carbono y produce menores costes de gestión de desechos debido a que se produce hasta un 50% menos de desperdicio alimentario. Además, los estudios han demostrado que el personal de los comedores que se beneficia de la contratación pública sostenible tiene una mayor satisfacción laboral y solicita menos bajas por enfermedad.

La contratación pública sostenible también tiene efectos importantes beneficios socio-económicos, ya que ayudan a reducir las desigualdades en el acceso a la calidad alimentos y estimula las redes locales y regionales.

De igual manera, la contratación pública sostenible tiene un efecto positivo en los presupuestos públicos. De hecho, la Comisión Europea ha destacado en múltiples ocasiones su efecto acelerador económico y presupuestario en sectores donde las instituciones públicas son los principales compradores. La contratación pública sostenible también conlleva menores costes en salud pública, ya que reducen el riesgo asociado a las enfermedades crónicas, como la obesidad, la diabetes, la hipertensión, etc.

Los estudios han demostrado que se mantiene el mismo presupuesto, con cambios en los menú o recetas. A menudo se presenta el ejemplo de Copenhague: la ciudad logró alcanzar un 90% de alimentos ecológicos en sus comedores públicos sin afectar el precio del menú. Pero no es un caso único: la ciudad francesa de Mouans-Sartoux consiguió reducir drásticamente el desperdicio alimentario distribuyendo diariamente comida totalmente ecológica y de proximidad. Estos ejemplos muestran que cambiar a compras públicas sostenibles, incluidos los productos ecológicos, no aumenta el coste de los presupuestos públicos.

En definitiva, la contratación pública sostenible tiene importantes consecuencias positivas vinculadas a los aspectos ambientales, sociales y económicos de un mercado ecológico en crecimiento. Es por ello, que desde Mensa Cívica estamos firmemente comprometidos en colaborar con productores, servicios de catering y personal contratante de las administraciones públicas para promover las políticas de la UE e impulsar la compra de productos ecológicos y en consecuencia, estimular la demanda del mercado para alimentos ecológicos y ayudar a apoyar un sector ecológico emergente.

Algunos pasos que se pueden dar para comenzar a comprar y usar alimentos ecológicos en los centros de restauración colectiva son:

  • Ponerse en contacto con las autoridades pertinentes y los organismos de certificación para estar seguro de cómo cumplir con la legislación sobre la compra y/o suministro de alimentos ecológicos.
  • Requerir la certificación ecológica a cocinas públicas o proveedores de servicios de restauración, de acuerdo con la normativa sobre documentación para la contratación de alimentos ecológicos y convencionales.
  • Identificar a los proveedores que estén certificados como ecológicos, así como a los mayoristas. Esto permitirá negociaciones directas sobre la distribución de ingredientes ecológicos, entrega de los volúmenes, tamaños de envases y materiales. Comprar regularmente alimentos ecológicos ayuda a mantener una demanda constante para alentar a los proveedores ecológicos.
  • Comenzar con productos básicos ecológicos, tales como fruta, verduras, cereales, legumbres y huevos
  • Organizar degustaciones con los productores de ecológico, pares de alumnos, residentes en residencias sociales, etc. para evaluar sus productos y favorecer vías de acercamiento a los mismos. Animar a los participantes a hacer preguntas como oportunidad de que el productor o la productora hable desde su propia experiencia, responda sus preguntas y les anime a incorporar los productos ecológicos en su dieta.
  • Animar al personal de cocina a cocinar con productos básicos ecológicos. Esto puede requerir nuevos menús, nuevas rutinas de cocina y aumentar el uso de productos de temporada. Para ello, es necesario invertir en formación y capacitación del personal de cocina.
  • Desarrollar, distribuir y evaluar los materiales didácticos para las escuelas, que incluyen: módulos educativos sobre la cadena alimentaria de productos lácteos, frutas y hortalizas; crear oportunidades prácticas para los alumnos, como excursiones a fincas o granjas u organizar degustaciones; fichas que indiquen cómo cultivar sus propias verduras en casa; etc.
  • Es importante comunicar claramente:
    • los beneficios de los alimentos ecológicos (por ejemplo, propiedades ambientales, sociales y valores nutricionales), en base a la evidencia científica que existe actualmente;
    • la importancia de la contratación pública y la restauración con respecto a la palanca de cambio que pueden suponer para nuestro sistema alimentario;
    • formas fáciles de iniciar el cambio para los profesionales: por ejemplo, dar ejemplos de dónde se pueden comprar alimentos ecológicos (como mercados de agricultores locales, tiendas ecológicas, cajas, etc.), o formas de cambiar las rutinas de contratación, siguiendo los criterios de contratación pública verde, por ejemplo.

*  La producción ecológica sigue los principios de respeto al medio ambiente y el bienestar animal. Los alimentos ecológicos se producen sin pesticidas, fertilizantes sintéticos, hormonas (antibióticos) u organismos modificados genéticamente. Por lo tanto, alientan la biodiversidad y la salud humana.

Suscríbase a nuestros Boletines de noticias. Lea nuestra Política de privacidad.

Suscribirse