UNA SOLA SALUD, EN LA MEMORIA COLECTIVA

UNA SOLA SALUD, EN LA MEMORIA COLECTIVA
UNA SOLA SALUD, EN LA MEMORIA COLECTIVA

A medida que la ciencia analítica avanza y se descompone el conocimiento de la realidad a través de las partes, más se refuerza la necesidad de amplios grupos de científicos, tecnólogos y población consciente, en buscar teorías unificadoras que vayan integrando un conocimiento global u holístico de las partes. Es un movimiento pendular que trata de impedir que los árboles nos impidan ver el bosque  Si eso sucede en las teorías físicas y las fuerzas que actúan en el mundo material del universo, no es menos importante los esfuerzos que se dan en el campo de la medicina, la veterinaria, las ciencias ambientales y la salud. De esta forma surgen conceptos unificadores de  la salud y la interrelación hombre, mundo animal y el entorno natural y ambiental, dentro del campo de la salud pública y salud ambiental.

De este modo surge el concepto de una sola salud como concepto unificador en el tratamiento de la salud y de las interacciones hombre-medio, hombre-mundo animal y medio animal-medio ambiente. Esta interacción ha dado lugar a la conformación de una nueva maestría europea (master académico) que trata de dar respuesta a esta tríada de interacciones. La Mensa Cívica agradece este enfoque multidisciplinar de la salud y trata de llamar la atención a los profesionales de la salud para que abran su mente al campo del tratamiento del medio ambiente. En la escuela de salud pública de Granada y otras instituciones relacionadas con el campo de la salud pública, se ha abierto el concepto de salud ambiental como parte de la interacción que previene al hombre de una mala acción del ser humano con su entorno. Tarde o temprano, y a escala planetaria, el medio nos devuelve esas malas prácticas en un deterioro de la salud pública. España, que en el curso de la transición política democrática, inició un movimiento en favor de la comprensión de la salud pública y su tratamiento integral, ha vuelto regresivamente a contemplar la salud como una sanidad intervencionista, hospitalaria o farmacológica, alejada de la búsqueda de las causas que engendran los fenómenos del deterioro de la salud y del medio ambiente para la mayor parte de la población.

El campo de la interacción entre el mundo animal, el mundo humano y el medio ambiente, ha venido influido por serias crisis alimentarias que han aconsejado la toma de medidas enérgicas en el campo veterinario y en el campo de la prevención de la salud. La primera crisis de gran calado se dió cuando a la alimentación del ganado vacuno de leche, se le incorporaron las harinas proteicas de carne. Los animales hervíboros se hicieron carnívoros, por los intereses de una agroindustria centrada en la mercantilización del mundo animal, que quería beneficios a toda costa. Los intereses derivados de la mercantilización de la leche bovina, proveniente de los países húmedos, que ya había transformado a las vacas en verdaderas factorías de leche, con unas ubres descomunales, alterando su bienestar animal natural, llegó a proporcionar harinas cárnicas sin procesos de esterilización. La bomba de relojería de la naturaleza vino en forma del descubrimiento de los priones y de la encefalopatía espongiforme bovina que se transmitió a los humanos con efectos de muerte. Desde los años 1986 a los años 2005 la enfermedad llamada de las “vacas locas”, desataron crisis gubernamentales de gran calado y la Unión Europea estuvo a punto de romperse por la locura humana de los sectores conservadores que han desatado el Brexit y tratan de osbtruir el camino abierto por la organización de nuestros compañeros ingleses de la Food for Life partnership. Los humanos muertos por esta forma de llevar la ganadería y su trato con el medio, nos hizo ver las fatales consecuencias de la intensificación ganadera, promovido por la agroindustria. El canciller alemán de la época, afirmó que nos habíamos equivocado al tratar de transplantar los esquemas industriales a la alimentación. Pelillos a la mar, la historia prosiguió y el olvido se quedó relegado a un simple tema de falta de esterilización de las harinas de carne, que hoy se siguen dando para comer en la acuicultura intensiva, sin ir más lejos. Y para más mofas aun recordamos las palabras del ministro Cañete, trivializando el fenómeno mundial, para asegurar a una población educada en el “bichito del aceite mortífero de colza”, que en España nunca pasa nada y que el Spain is diferent, es la marca España!!

Otro gran campo de acción desastroso ha sido el de la acuicultura y el de la pesca industrial, que aparte de efectos devastadores en el medio ambiente donde se realiza, sin que nadie se haga eco de las quejas de los pescadores artesanales del litoral, ha tenido impactos sobre dicha actividad y los efectos en la producción industrial. Uno de estos efectos ha sido el de la propagación del anisakis, derivado de la mala gestión de los desechos y residuos de la pesca en alta mar que han tirado por la borda los desechos de los buques factoría o los descartes muertos, sin un tratamiento incinerador o una debida gestión de residuos en dichos buques. Esos buques factorías, con métodos de pesca sumamente depredadores de recursos y ecosistemas que suelen asolar los mares han esquilmado los recursos naturales marinos. Proporcionando pescado “barato” a corto plazo, para poblaciones ávidas de pescado, no han asumido los costes ambientales de esa pesca. El daño de esos sistemas de pesca industriales, se ha traducido en daños irreversibles por el anisakis para una población desinformada. Japón y España, países altamente conocidos por su alta ingesta en pescado, y actividad depredadora de los mares, son los mayores perjudicados de esta actividad criminal, sin que nadie haya puesto coto a estas malas prácticas ambientales y contra la salud pública inadecuadas. Algo que perjudica al presente y al futuro de la humanidad.

La cuestión pesquera no se detiene en este aspecto sino que oculta los elevados problemas de la acuicultura industrial, derivados de una piscicultura altamente homogénea en la producción de especies aisladas de otras especies marinas, con el resultado de virosis violentas propias de sistemas homogéneos productivos. Algo que prepara a nuestro país para futuros cracks del sistema productivo. La pérdida de Biodiversidad y la uniformidad productiva es mala para la salud humana, pese a lo que antes se pensaba. Y es además la antesala de ataques viróticos de familias de vius que ya existen en la naturaleza y que encuentran probabilidades de propagación en los sistemas celulares de alta uniformidad genética. A menos biodiversidad, más velocidad de propagación y más altas probabilidades de encontrar las claves de reproducción celular de estas estructuras viróticas, que se propagan con los mismos códigos que replican de la reproducción genética celular. Tal ha  sido el caso del virus ISA en el salmón (llamado el cerdo de los mares, ya que ha sido clonado y hecho transgénico para fines exclusivamente de negocios a corto plazo). La caida en serie de las salmoneras chilenas en sus costas, y la aparición de contaminación y alteración de la flora marina son algunas de las consecuencias de las afecciones medioambientales y productivas de estos esquemas productivos. Algo que también repercute en la salud humana, dado el alto nivel de medicación y de antimicrobianos que se utilizan en su producción y las consecuencias de saltos en las enfermedades dentro de las especies marinas, terrestres y la característica de la flora marina (algas) y sus características.

En la memoria colectiva también nos encontramos con el caso de las dioxinas en la producción de huevos o de carnes, derivados de una agroindustria de piensos sumamente permisiva con el maltrato al mundo animal a través de una alimentación y medicación inadecuada y que desató alarmas alimentarias en los países nórdicos. O el reciente caso de la contaminación de huevos y carne de aves, derivadas de la aplicación de insecticidas como el prohibido Fipronil a granjas de aves masificadas donde se propagan los insectos, que es utilizado alegremente en el tratamiento de mascotas hogareñas de nuestro país. En España nada sucedía, hasta que una gran partida de huevos  apareció en Vizcaya. La globalización de los problemas es imparable y no se pueden poner barreras al monte, por mucho que nos quieran malinformar.

Y digo malinformar porque en el caso de la memoria colectiva aun está pendiente la resolución del llamado caso de la escheridia coli, que dió lugar a un brote colérico homorrágico en Hamburgo, depués de la semana de la Feria de la Hamburguesa en dicha ciudad y que delataba la causa-efecto. La propagación de esa bacteria y su mutación es conocido en el ganado poligástrico alimentado con piensos basados en el cereal, cuando son animales que consumen recursos altos en fibra vegetal que el ser humano no puede aprovechar. Es una contradicción que a los animales que aprovecha lo que nosotros no podemos digerir, se les de un alimento que nosotros podemos consumir directamente. La mala ecuación de este modelo alimentario, a nivel energético y de consumo de agua a nivel mundial, aconseja readecuar la alimentación mundial, hacia una mayor eficiencia. Es algo que SlowMeat y SlowFish en SlowFood está explicando hasta en la propia China, en cuya ciudad Chengdú se ha celebrado su reciente Congreso mundial. Una ciudad que tiene un puente aéreo entre el matadero de porcino de Mercazaragoza y esa capital. Este tema fue abordado en la película de Robert Kenner, Food Inc, basado en el libro “El Dilema del omnívoro” del conocido comentarista norteamericano de alimentación, Michaell Pollan. El pepino de Almería fue acusado de inmundicia causante de esta propagación, sin el menor rasgo de cortesía, y tras la ayuda de China en el análisis genético de esta nueva bacteria evolucionada de la familia, resuelto el tema de las muertes por diarreas hemorrágicas, la culpa quedó atribuida a un germinado de soja ecológico de Egipto. Reir por no llorar en este galimatías desinformativo y circo mediático actual en el que amplios intereses de la agroindustria se velan. La propuesta de Mensa Cívica hizo un seminario informativo en Biocultura 2012 sobre esta cuestión. Antes de que existiéramos legalmente, como Asociación, el entonces proyecto Mensa Cívica, trabajaba en este enfoque.

Esta Memoria histórica, pretende reforzar la idea de abordar y apoyar el master europeo sobre una sola salud, impartido por la Universidad de Barcelona, integrándolo con los conocimientos medioambientales y de salud pública. Ahora nos toca unir los problemas actuales que van aconteciendo. Uno de ellos es la persistencia de los fenómenos viróticos, que emergen del seno de la uniformidad de los sistemas productivos ganaderos de EEUU y Norteamérica, en el caso de la Diarrea Epidémica Porcina (PED) y la Gripe aviar que ha disminuido la producción en dicho país, convirtiéndose en un importador de carne de cerdo y de huevos, donde antes era exportador. Esta circunstancia y los problemas medioambientales generados en China por la alta densidad de producción porcina, han hecho de España una plataforma de exportación de primer orden a dichas áreas del mundo. Los resultados de esta fiebre exportadora, plenamente coyuntural, puede hacer de nuestro país la perfecta plataforma del pan para hoy y hambre para mañana. Deyecciones, contaminación de suelos y efluentes de agua por nitratos y nitritos, altos contenidos en fármacos y antibióticos y serio peligro para la salud animal y humana, aconsejan poner coto al aumento espectacular de la ganadería y acuicultura intensiva en España. La creencia de que sel ser humano lo puede todo. De que la industria farmacológica y química podrá arreglarnos cualquier entuerto, debe ser afrontado seriamente por los esquemas de las ciencias naturales y biológicas. El beneficio a corto plazo de unas pocas compañías que aprovechan la coyuntura agroexportadora, no pueden justificar que nos convirtamos en el estercolero ganadero de Europa, Las opciones veganas emergentes son comprensibles pero no justifican la necesidad de reestablecer un equilibrio entre producción, medio ambiente, buen trato animal, salud y alimentación adecuada. Pero si son indicadores de que sectores de la población detectan esta problemática. Nosotros no lo apoyamos, aunque lo respetamos. Y si apoyamos alternativas ganaderas sostenibles y de pesca artesanal litoral sostenible, que las actuales administraciones públicas no apoya. Parece que la fiebre del ladrillo se haya trasladado al modelo alimentario, antes de devenir en tragedia.

El aumento de la dieta vegetal (más legumbrista) frente a la alternativa de una dieta hipercárnica y de pescado insostenible, es una medida apoyada por la Unión Europea que apoyamos, pero que en España encuentra muchas resistencias. La IGP Lenteja Tierra de Campos ha hecho un llamamiento a hacer un frente común de los productores de legumbres y apoyar una PAC más verde y un consumo más saludable, más vegetal y diversificado de proteína. El poder económico del sector cárnico y pesquero manda mucho en las administraciones agroganaderas y piscícolas con altas tasas de insostenibilidad y dañan el concepto de una sola salud. El intento de lavar la cara de esta problemática de insostenibilidad con una proposición interdepartamental de consumo de un porcentaje pequeño de alimentos ecológicos, que podrían venir de diferentes lares del mundo, no parece procedente y se aleja de los criterios de las compras públicas promovidos por la UE. El problema medioambiental y de salud de los actuales sistemas alimentarios es demasiado agudo y está afectando al actual cambio climático. Acordarse del collar de perlas abandonado en el camarote, cuando se hunde el Titanic, quizás sea la expresión gráfica de un mundo cuya alteración ecosistémica y climática ya es global. Y a algunos les puede parecer que eso son paparruchadas, pero los 46 grados a la sombra en la Andalucía del año 2017 y la crisis del agua actual, pone en cuestión la viabilidad de la actual agricultura. La memoria colectiva está, entre otras cosas, para pedir responsabilidades a los que las quieren obviar y que una périda de Memoria en los medios no registra en la opinión pública. Alabados sean los desmemoriados porque ellos nos llevarán al descenso a los infiernos, a cuyo seno nos quieren enviar más de uno!!

(A mi amiga veterinaria Cristina, que estudia el master universitario en zoonosis y una sola salud)

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