SUCEDANEOS DE LA GRAN AGROINDUSTRIA

SUCEDANEOS DE LA GRAN AGROINDUSTRIA
SUCEDANEOS DE LA GRAN AGROINDUSTRIA

En este mundo de cazarrecompensas, existen empresas que hacen del defecto una virtud, y una fuente de negocio. De todos es sabido que hay problemas de relaciones entre el ser humano y los recursos naturales de los que se provee. El viejo conflicto entre el  crecimiento poblacional  Y la limitación de recursos naturales,  sigue en pie. 

Amplios tratados fueron realizados en la decada de los 90 para señalar que la próxima crisis economica sería devastadora para los recursos naturales.  Ese enfoque era fatalista y partía de la falta de voluntad política para cambiar el rumbo de la humanidad. La siguiente decada, de los 2000, sirvió para disparar todas las alarmas en materia de medioambiente, cambio climático, y pérdida masiva de los recursos naturales (pesca, bosques, agua, suelo, etc). El panorama actual que se nos presenta, ante la falta de voluntad de los dirigentes mundiales, tiene aires negros. Por esa razón son muchos los foros internacionales que nos advierten de la urgencia de adoptar medidas para poner fin al deterioro señalado.

Realmente, el panorama politico, economico y social no es nada halagueño, en las principales potencias del mundo. En ellas gobiernan personajes que no admiten la culpabilidad humana en este proceso de deterioro y prosiguen su quehacer como si nada estuviera pasando. Son intereses a corto plazo de sectores capitalistas financieros especulativos y de materias primas con malos antecedentes históricos. Es por esta razón por la que muchas organizaciones no gubernamentales y foros cientificos han levantado la voz solicitando la puesta en marcha de medidas que favorezcan un serio correctivo para la mejora del medioambiente y la preservación de los recursos. Esa es la raíz del movimiento por #OtraPAC que apoyamos recientemente.

En el año 2014 diversas organizaciones españolas, alertadas por el deterioro del clima y del medioambiente, se reunieron en el paraninfo de la Universidad de Zaragoza para abordar uno de los problemas que ya en aquel entonces se suscitaban. Nos referimos al impacto de la relación entre la obtención de proteína para una creciente población mundial y su relación adversa con el deterioro ambiental y climático. Queríamos analizar si las propuestas excesivamente veganas tenían sentido y se iban a dañar los intereses de la industria ganadera española, que tiene un gran peso en la economía de nuestro país.

Asimismo, abordamos la problemática pesquera por ser de igual talante y estar inmersa en una crisis de reconversión de la pesca natural a pesca artificial (acuicultura). Grabamos las conferencias a las que acudieron muy buenos expertos del panorama español, y las conclusiones que allí se dieron no tuvieron el merecido eco que esta temática ha tenido en otros países que han tenido en conferencias similares. (Los intereses españoles de la industria carnica son enormes). Las conclusiones, que se pueden analizar en la página web así como en el dvd publicado al respecto, concluyeron que la ganadería y la pesca han sido actividades humanas compatibles con el desarrollo humano y necesarias para el desarrollo de los ecosistemas sostenibles. Nos lamentamos cuando se incendian los bosques, pero la ganadería es un factor que permite mantener a ralla la maleza, así como una actividad productiva que puede ser compatible con el medio natural. Lo mismo nos podríamos referir a la pesca y caza salvaje, la tala de árboles de forma mesurada, etc.

Por esta razón, no nos parece razonable que un depredador de la Amazonía y la gran agroindustria ofrezca ahora, ante los problemas actuales, soluciones que no tengan en cuenta la producción de alimentos dudosamente saludables sin contemplar la defensa y compatibilidad de los ecosistemas donde se producen. Entre otras cosas, porque sirven para justificar el que el medioambiente vaya por un lado, y la función productiva por otro. Dejando así que la agroindustria siga depredando los recursos naturales. Una hamburguesa vegana, primero, falsifica su procedencia. Recordemos aquí las prohibiciones de la Unión Europea para llamar “leche de soja” por ese nombre. En segundo lugar, porque la adulteración de los alimentos bajo nombres similares, trastocan los valores sensoriales y deteriora los alimentos en general. Tercero, porque defendemos la labor benefactora de una ganadería y una pesca, desde un punto de vista sostenible, que mantiene a millones de personas, les dan de comer, y nos pueden ayudar a reconocer en el planeta Tierra, la casa común que debemos cuidar.

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