PROTEÍNA MARINA SALUDABLE: UNA HISTORIA EN EL PACÍFICO MEXICANO

PROTEÍNA MARINA SALUDABLE: UNA HISTORIA EN EL PACÍFICO MEXICANO
PROTEÍNA MARINA SALUDABLE: UNA HISTORIA EN EL PACÍFICO MEXICANO

Cómo la diversidad marina se transforma en proteína saludable: Una iniciativa desde el Pacífico mexicano

Promover dietas saludables y sostenibles implica buscar alternativas proteicas para satisfacer las necesidades nutricionales de la población creciente. Estas alternativas deben contribuir a superar nuestra dependencia de los sistemas de producción intensiva de animales, que pueden deteriorar la salud humana y la salud del planeta. En la búsqueda de estas alternativas, Mensa cívica lleva tiempo promocionando las legumbres como una opción vegetal con alto valor cultural, ecológico, y nutritivo. Nos preguntamos también si los ecosistemas marinos pueden ser una fuente de proteína saludable y sostenible, ya que diversos estudios sostienen que el consumo de pescado es beneficioso para la salud, y la pesca es una forma de vida que genera empleos en todo el mundo. Buscando respuestas a esta pregunta me encontré con una historia de emprendimiento e innovación en Baja California Sur, México.

Mario Vergara es hijo de un pescador que podríamos denominar “artesanal”, que se dedica a la pesca de pequeña escala en las costas del Pacífico mexicano. Ha experimentado la vida del pescador y vive en primera persona la cultura y los problemas del sector pesquero. No obstante, como tantos otros, no ha seguido con el oficio de su padre, y Mario es ahora biólogo y doctor en ciencias marinas.

Hace 2 años decidió involucrarse en uno de los grandes problemas de la producción de pesca a pequeña escala: la necesidad de agregar valor a los productos pesqueros. Agregar valor al pescado es una estrategia para aumentar los beneficios de los pescadores. El valor agregado puede disminuir los incentivos que tienen los pescadores para sobreexplotar las pesquerías y promover prácticas dañinas para los ecosistemas marinos. Hay que tener en cuenta que la subsistencia de los pescadores de esta región, de sus familias y comunidades, está íntimamente ligada al ingreso que reciben por la pesca. Por tanto, ante la escasez de recursos económicos y/o marinos, una primera respuesta sería aumentar el esfuerzo para capturar más pescado. Esta estrategia plantea varios problemas, no solo el aumento de la presión sobre el ecosistema. Por un lado pone al pescador en una situación vulnerable, ya que la pesca es muy variable y no siempre es posible aumentar las capturas, ni capturar especies de alto valor comercial. Además, al aumentar la oferta de pescado, el producto tiende a bajar de valor. Frente a estos problemas se plantea la alternativa de agregar valor al pescado.

Así, Mario empezó su historia de emprendimiento buscando fórmulas para agregar valor a las capturas de los pescadores artesanales como su padre. Buscaba crear un producto que favorezca la sostenibilidad social y económica de los pescadores artesanales. Creó entonces “Pacific fish” , que es un preparado de pescado congelado. Podemos decir que es una fuente de proteína saludable, ya que es principalmente pescado al vapor y contiene 20-30% de proteínas, sin aditivos, sin conservantes y sin gluten. Se anuncia como un producto “ideal para deportistas y personadas con dietas reguladas o restringidas o con poco tiempo para cocinar”, y se entrega a domicilio. La “machaca de pescado” que contiene, que es como denominan al pescado desmenuzado en la región, puede utilizarse para preparar numerosos platos tradicionales como tacos dorados, ceviche, chiles rellenos o croquetas (ver imagen). También preparan una versión adobada, que es el mismo pescado desmenuzado al que le agregan un adobo elaborado con chiles y especias naturales. Mario creó este producto para ofrecer una alternativa a los consumidores de atún enlatado, al observar la demanda creciente de atún enlatado en la ciudad por ser una fuente de proteína animal rápida de preparar y nutritiva.

Un aspecto interesante de este producto es que no se basa en una especie de pescado concreta. Mezcla pescados regionales según las preferencias de los consumidores de la ciudad. Esto permite aprovechar la diversidad de especies que pescan los pescadores artesanales y hacer frente a la variabilidad estacional de los diferentes pescados. Como dice Mario: “poder garantizar el abasto de una sola especie a lo largo del año es muy difícil”, y en su proyecto necesita ofrecer un producto constante a lo largo del año. En el futuro no descarta ofrecer especies diferentes por temporada, pero lo haría una vez la marca Pacific fish esté posicionada. También contempla diversificar su oferta ofreciendo productos Premium, o vender en grandes superficies o en otros estados dentro de México.

Este producto aprovecha especies que normalmente los pescadores tratarían como descarte o pescado de bajo valor comercial, para crear un producto con valor agregado disponible todo el año. Para Mario, esta es una de las principales aportaciones de su producto, ya que permite al pescador comercializar especies alternativas. El único intermediario entre el pescador y el consumidor es Pacific fish, puesto que son ellos mismos los que reciben y compran el pescado, lo cocinan, envasan, congelan y gestionan la venta directa. En estos momentos pueden recibir un máximo de una tonelada de pescado y proveer 250 paquetes al mes. Esto equivale a 375kg de pescado listo para consumir (aproximadamente). Es una micro-empresa joven, pero tiene un gran valor experimental, puesto que han creado una vía de comercialización alternativa para ofrecer un producto de pescado en la ciudad con valores sociales y nutritivos. Aprovecha la diversidad de pescado de las costas bajacalifornianas para proveer proteína marina de forma cercana al pescador artesanal.

Esta es la historia de Mario, y de su esfuerzo por sacar adelante una idea que promueve dietas saludables y sostenibles. Como Mario, muchas otras iniciativas innovadoras están surgiendo “desde abajo” para proporcionar a los consumidores un alimento con garantías, tanto en México como en España. Un alimento con valores asociados, con historia y con conciencia, tradicional e innovador a la vez. Acercarse a la sostenibilidad es un reto tanto para el sector pesquero como para la alimentación colectiva. Iniciativas como Pacific fish tienen el potencial de responder a este reto común. Por ejemplo, permiten ofrecer un producto homogéneo durante todo el año, que quizás podría competir con pescados como la panga, también llamada basa, o la tilapia (generalmente importados y controvertidos). Nuestra tarea es buscar estas “historias ejemplares”, aprender de ellas, promover intercambios y sinergias, e impulsar la transformación hacia una alimentación sostenible.

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