MONITORES DE COMEDORES ESCOLARES

MONITORES DE COMEDORES ESCOLARES
MONITORES DE COMEDORES ESCOLARES

Nuestro país es un extraño país en el que hay personas que saben hacer negocios hasta de las penurias de una población poco cualificada al no ser atendidas en algunos casos por las administraciones públicas y los servicios de empleo. Tal es el caso de los monitores escolares a los que hoy queremos dedicarles nuestro sentido homenaje y a los que hemos dedicado una parte de nuestro tiempo de nuestra corta existencia. Son miles de personas, fundamentalmente mujeres, que son reclutadas por las instituciones educativas o los servicios de catering, sin que tengan una cualificación mínimamente reglada y homogénea. Y a las que últimamente se les trata de atraer por parte de academias y centros de formación privados para que reciban un llamado título de monitor de comedor escolar, gastando su dinero como parte de la búsqueda de trabajo en este sector. A los monitores se les exige  que atiendan las tareas de los comedores escolares. Y ultimamente se les pide también que atiendan los tiempos asociados al llamado “tiempo libre” que queda entre o tras las comidas. O en los grandes intervalos que han surgido por la concentración de horarios lectivos con la llamada jornada continua, que los profesores de la enseñanza pública han promovido. Sinceramente no podemos manifestar nuestro acuerdo con este acontecer y la pobre visión pedagógica de la escuela pública que en la mayoría de los países europeos se extiende desde las 8,30 a 9 horas, hasta las 5 ó 6 de la tarde. Este movimiento no se da en muchos centros privados por lo que se establece una oferta educativa asimétrica que beneficia la elección de centros de quienes asumen una mejor oferta alimentaria, pedagógica y con tiempos más holgados. Asimismo nos llama la atención que algunos centros directivos o profesores de colegios públicos cobren un pequeña cantidad por la responsabilidad del centro en la comida escolar. Muchos ni aparecen por el comedor, si bien participan en las decisiones de elección de determinadas adjudicaciones de empresas de comida colectiva, lo que proporciona prácticas inadecuadas en el sector (material para determinadas asignaturas regalados por algunas empresas o al entro en su conjunto). Estas prácticas deberían ser canceladas en beneficio de una mejor comida escolar.  Hemos visto en determinados Pliegos que se puntua positivamente en el Pliego el que los caterings puedan ofretar partidas para reposición del material de la cocina del centro. Este aspecto público incorrecto se le sumarían otros como el de donar materiales para los centros o incluso a las propias AMPAS. Unas corruptelas que explican que la comida escolar pague algo más que la propia comida, con el silencio y complicidad de la comunidad escolar.

La escuela pública se construyó tras la revolución francesa con el ánimo de dotar al nuevo país de una instrucción pública que permitiera la igualdad de oportunidades al conjunto de la población. Y en esa escuela, que se propagó por el resto de Europa, aunque tardíamente para España, se incluyeron actividades cívicas como las derivadas de la comida y el aprendizaje cultural alimentario. Esa actividad se extendió desde las escuelas hasta el bachiller de los institutos de nuestro vecino país, hasta lograr conformar un nuevo espacio que educara a los niños fuera del hogar materno, en un conjunto de actividades que conforman el espacio educativo de la escuela moderna. Francia decidió liberalizar la actividad del comedor, si bien las empresas profesionales han logrado asimilar las funciones educativas que anteriormente se ejercían por el profesorado. No obstante hay escuelas donde el profesorado continúa con esta actividad. Por esta razón en Francia se considera que la actividad de comedor y adiestramiento alimentario debe formar parte del curriculum educativo de los centros, por los que los costes fiscales del IVA soportado por esta actividad son nulos. La cualificación del personal de los servicios de catering es mayor en Francia que en España, existiendo hasta ramas de formación profesional superior reglada en materia de restauración colectiva sostenible. Y son numerosas las ofertas de empleo en un sector que ocupa a miles de personas en esta actividad. Aunque es dificil entrar a valorar el personal empleado en este sector, sabemos que en nuestro país se alimentan diariamente en los comedores escolares a cerca de 1.650.000 niñas y niños,  que suponen un 40% del total del alumnado en España, según el Ministerio de Educación. Un servicio que para unos 400.000 niños y niñas de familias sin recursos, significa la única garantía de poder recibir una alimentación equilibrada (25% del total). Más de 14.000 centros dan el servicio de comedor y cerca de 70.000 monitores escolares se utilizan para unas funciones que se suponen educativas, pero que comprenden una actividad totalmente polivalente, además de la ayuda a los niños y atenderlos en el horario de tiempo libre.

Tras diversas intentonas, el sistema tributario español trató de equipararnos al sistema europeo y desde el año 2015 se llegó a un acuerdo en las Cortes de la Nación, para que la facturación a las administraciones publicas contuviera un valor nulo para el IVA, asumiendo que la Ley del IVA en España exime de su pago a determinadas  funciones educativas. En las consultas realizadas a la Dirección General Tributario se respondió

1º) Estarán sujetos al Impuesto sobre el Valor Añadido y no exentos del mismo los servicios de comedor escolar consistentes en elaborar, distribuir y suministrar los menús escolares que sean demandados por los centros educativos. Estos servicios tributarán al tipo reducido del 10 por ciento. Los servicios de comedor escolar estarán exentos cuando sean prestados directamente por los centros docentes o educativos a sus alumnos, no haciendo extensiva esta exención a otros casos, como pueden ser las empresas de catering escolar.
 
2º) Estarán sujetos pero exentos del Impuesto sobre el Valor Añadido los servicios de atención, apoyo y vigilancia prestados por monitores a niños en los centros docentes durante el horario de comedor escolar y recreo anterior y posterior a la comida, así como en horario extraescolar anterior al comienzo de las clases y una vez finalizadas las mismas, en las aulas del centro docente. Este Centro Directivo entiende que dentro del concepto de aula pueden estar otras dependencias del colegio como biblioteca, por ejemplo, que sean aptos para los fines de custodia de los niños. Asimismo estarán exentos los servicios sólo de custodia de los niños durante el servicio de comedor y los recreos anterior y posterior, aunque no se presten servicios de comedor.
 
No tenemos que decir que la anulación del pago del IVA, repercutió en la disminución de costes de la comida escolar, si bien no mejoró para nada la situación de las monitoras o monitores escolares. La formación del personal es escasa y el colectivo de monitores exige que la formación continua del personal se realice en horario laboral (Coste que las empresas han manifestado que no pueden asumir). Asimismo se reclama que el estado asuma la coordinación de la formación básica del empleo, dada la dispersión de casuísticas de las diferentes Comunidad Autónomas y los reclamos privados actuales para una formación que no incluye futuros aspectos de la alimentación, ni está impartida por personal cualificado.
 
Por otro lado en la redacción del Pliego de compras verdes de alimentos y servicios de catering de la Unión Europea se ha fijado como uno de los puntos a valorar en las adjudicaciones de los concursos, la formación del personal que concurre a las ofertas. Todas estas circunstancia nos han llevado a diseñar una estrategia educativa en la que queremos implicar al SEPE, al Ministerio de Educación y a las Universidades, con el fin de mejorar la estructura formativa de las empresas que ejercen los servicios de comida escolar y tiempo libre, conscientes de que la educación alimentaria debe formar parte de una de las materias curriculares de los centros educativos del futuro de Europa. Salud, Sensorialidad, Sostenibilidad y Sociabilidad debe formar parte de la educación alimentaria de la etapa infantojuvenil, que nos ayude a mejorar los aspectos de un futuro que nos enseñe que la escuela es algo más que unas horas lectivas que impartan conocimientos en clases magistrales delante de la pizarra clásica o electrónica. La reforma educativa pasa por entender el gran papel de los monitores escolaes en el futuro de una juventud que no puede buscar sus referencias alimentarias en la Televisión o en el bombardeo publicitario de unas grandes compañías de la agroindustria. La salud pública y el medio ambiente del futuro nos lo pagará con creces, si lo sabemos hacer. Si quieres información sobre esta actividad formativa y participar en el diseño o negociaciones con el Servicio de Empleo, Formación Profesional y las Universidades, te puedes dirigir a comunicacion@mensacivica.com

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