MEJOR PRECIO FRENTE A MENOR PRECIO

MEJOR PRECIO FRENTE A MENOR PRECIO
MEJOR PRECIO FRENTE A MENOR PRECIO

El 9 de marzo de 2018 entraba en vigor la nueva Ley de contratación pública. El 12 de abril nos reunimos en Valencia para analizar entre varios expertos de contratación  y algunos partidos políticos (PSOE, Ciudadanos y Podemos) cómo podría afectar esta Ley a los esquemas, criterios y procedimientos de contratación en la provisión de alimentos y servicios de catering. Tal como comprobamos, pudimos observar la advertencia del Consejo Económico y Social Europeo, de que el primer escollo de la nueva Ley consistía en el desconocimiento, a nivel político y funcionarial de los objetivos de la misma. Una Ley que nace de la Directiva Comunitaria 2014/24 que trata de marcar pautas de calidad y de inclusión de los aspectos sociales, ambientales y de innovación en la contratación pública europea. Algun observador dice que sintéticamente se trata de sustiuir en nuestra cultura económico administrativa, la N por la J. Para los que hemos estudiado teoría de la calidad, se trata de no adjudicar los contratos públicos al menor precio, sino al mejor precio (mejor relación calidad/previo), viniendo las administraciones públicas a avanzar en los valores sociales, medioambientales y de innovación que rigen la filosofía productiva de los países avanzados, frente a todas las pautas del LowCost y del austericidio en el que se basa el populismo conservador que Europa hereda de EEUU, Rusia y otros países de su área de influencia.

Dado que la contratación pública suma un 20% del PIB de la UE, comprenderemos que si cambiamos el paradigma de la contratación, estamos aposatndo por el cambio de todo el modelo económico, social y ambiental de una civilización. Y en la Unión Europea, Japón y EEUU hay muchos que si queremos caminar hacia este nuevo rumbo, que ya fue trazado por varias fundaciones norteamericanas y el propio MITI, como forma de recuperar el pulso mundial económico tras la crisis del 73. Pero como advirtieron Piorée y Sabel en su clásico libro “La segunda revolución industrial”, la transición hacia ese nuevo modelo no estaba exenta del peligro de un nuevo descabalgamiento de la economía financiera de la economía productiva. Un hecho que está actuando de nuevo azote apocalíptico del actual estadio económico mundial. Un apocalipsis que reverdece antiguas tendencias absolutistas de hacer del estado el factotum del bien común, al margen de los mecanismos de la cultura de la calidad y de la participación social. Un principio que nos lleva a los fundamentos del “nacional socialismo o del socialismo de estado” como un renacer de  la emergencia de los principios establecidos por el nacional socialista estonio Rosenberg, que sirve de sustento a la extrema derecha militarista rusa o la extrema derecha supremacista norteamericana.

RAJOY SALE CORRIENDO DE LA MONCLOA

Rajoy ha salido corriendo de la Moncloa. Y si lo ha hecho no es solo por la secuela de corruptelas en su propio partido, a la que el mundo hispánico está acostumbrado de forma desgraciada, impidiendo que en nuestra cultura se asienten los valor republicanos (del bien de la cosa pública) unidos  los principios de capacidad, mérito e igualdad. La cuestión fundamental estratégica es que Italia, España y algunos territorios de Europa, estaban mostrando un euroescepticismo que ponía en juego la propia existencia de la UE. Y mucho más tras la apuesta de los conservadores británicos de bailar el agua a Rusia y EEUU, para mantener el estatus quo de una gran potencia que perdió su imperio tras la II Guerra Mundial. Si la revolución americana le hizo perder su futuro paraíso, la revolución rusa le hizo perder a Inglaterra, las fuentes de energía y de materias primas coloniales de Oriente. Sir John Strachey, ministro laborista británico, tras la II Guerra Mundial, en su libro el Fin del imperio llamó a sus conciudadanos  a poner fin a esa etapa, y congraciarse con una nueva Europa en un nuevo marco de relaciones más igualitarias. A acabar con el aire conspirativo conservador que había caracterizado al imperio británico y que pagó caro la débil democracia española. España, Portugal e Inglaterra, base de los tres grandes imperios coloniales de la edad media, no pueden reubicarse en la historia moderna, si no aceptan su pincipio de integración comunitaria y en defensa sin paliativos de la DEMOCRACIA.

La afortunada caída del muro del Este, pese a sus evidentes aspectos positivos en el plano de la madurez democrática, ha resucitado los viejos sueños de capas conservadoras del denostado imperio británico, que ha visto perder sus posiciones frente a la emergencia del área francogermánica. Inglaterra no solo comía muy mal, sino que ha tenido uno de los desarrollos más depredadores con la naturaleza y el medio ambiente. El Brexit lo único que ha hecho es frenar y tratar de destrozar el ímpetu renovador que amplios sectores de la sociedad británica querían para su país desde los años 2000. La propia Mensa Cívica nació como ideal en el 2008, al amparo de nuestra alianza en la torre del Támesis, con el naciente movimiento británico del Food For Life Partnership y del regenerador movimiento Sustainable Food Laboratory de EEUU. Ambos movimientos se manifestaron como experiencias fundamentales en la Conferencia de la UE sobre alimentación y sostenibilidad en el año 2012.

El Brexit ha tratado de detener este espíritu renovador en la comida y la sociedad. Pero estos movimientos civiles son imparables en el seno de la sociedad americana y en el seno de la sociedad británica, a quienes la Mensa Cívica analiza en su evolución, junto a Japón.

Imagen de la manifestación en Londres.

LOS BRITÁNICOS QUIEREN REINCORPORARSE A LA UE

En España llevamos ya muchos años perdidos con los manidos debates sobre las corruptelas políticas y la financiación de los partidos políticos, a los que el nuevo misnistro de Exteriores Sr. Borrell ya dedicó muchas horas. Pero en España se da la paradoja de ese filósofo suizoalemán, que citaba que cuanto más se hablaba de corrupción, más nos sumerjíamos en ella. Esa observación se basa en la creencia de que el problema de liderazgo no es una cuestión cultural, sino una cuestión personal, olvidándose de la base material y de la historia de un sistema de producción determinado, como afirmaría el determinismo neomarxiano. Y vemos que tras el 9 de marzo de 2018, las administraciones públicas españolas, sean del corlor que sean, siguen sin enterarse de que va la nueva Directiva Comunitaria 2014/24 y sus principios fundamentales. Siguen anclados en la corrupción del menor precio para la contratación pública, en la que se llegan a incluir cláusulas ajenas al objeto de la contratación y otras contradicciones (tratamiento del IVA, etc), al objeto de que algunos funcionarios “petimetres” muestren la gloria de su eficiencia en los juegos presupuestarios, desviando dinero de unos fines hacia otros, sin que medie un debate serio parlamentario sobre los principios, objeto y fines de la contratación pública. Algo que el expartido del Gobierno enterró haciendo una Ley farragosa, pasto de tribunales e interpretaciones que nos llevarán a solicitar aclaraciones al Tribunal Superior de Justicia Europeo, si el Partido Socialista no lo evita, con su propia acción transformadora y ejemplizante.

La contratación pública de la provisión de alimentos y servicios de catering es, más que seguro, uno de los mejores indicadores de la aplicación de la Directiva 2014/24. Y tras la Asamblea de abril, la Mensa Cívica nos concitamos para hacer un seguimiento de la contratación pública en esta área. Una contratación que representa el 0,34% del PIB, frente al 20% que supone la difusa contratación pública. La nueva Ley y aplicación de la nueva Directiva comunitaria ha generado una visibilización de los contratos públicos más transparente. Y nos deberíamos felicitar por ello. No hay más que ir  la Plataforma de contratación del estado  o al Observatorio de la contratación Pública, para ver que estamos ante avances en el campo de la acción de las administraciones públicas y la observancia jurídica formal de la Ley. Pero cuando vamos al fondo de la cuestión, es cuando analizamos que no todo es oro lo que reluce. Y que si desde abril del 2016, hubo resistencia a la transposición de las directivas, ahora hay una resistencia a la aplicación de los fundamentos de la Directiva.

Hace no muchos días veíamos la buena noticia de que Oviedo multiplica por tres las empresas licitadoras de sus comedores escolares. O que el ayuntamiento de Madrid y Zaragoza habian adjudicado, con anterioridad a la aplicación de la nueva Ley, algun concurso positivo sobre comedores infantiles de su ámbito competencial. Y que el Gobierno de Navarra habia aprobado criterios de calidad y ecología en la Disposición adicional decimoséptima de la  nueva Ley Foral de contratación.  Más conflictivas son otras medidas como las que promueve la Generalitat Valenciana de sustituir el término de proximidad, por el de abastecimiento regional de frutas y hortalizas de su comida colectiva (territorio político) que choca con los principios fundacionales de la UE y nos reintroduce en el nacionalismo alimentario, con un pequeño 3% de alimentos ecológicos (barniz verde). Pero en estas disposiciones y en otras similares no hay ninguna mención al medio ambiente y a los criterios que hemos estado debatiendo con la UE durante los años 2015-2017,  y que denotan el amplio desconocimiento que los políticos, expertos españoles  y funcionarios tienen sobre los aspectos medioambientales de la Unión Europea.

Que decir sobre las dietas cárnicas o vegetales a nivel mundial y su influencia sobre el cambio climático y huella ecológica? Qué decir sobre la movilidad insostenible de los alimentos, a nivel global o intraurbano? Se mide la eficiencia medioambiental, de los recursos naturales como el agua o energética en cocinas e instalaciones con una gestión EMAS? Cual es la formación ambiental de los agentes contratados, que se debe valorar? Por qué no se limita la distancia de las cocinas centrales a los comedores? Que decir sobre la economía circular y el reciclado de residuos en este sector? Se deben utilizar líquidos o productos de limpieza con ecolabel que mejoren nuestra salud y medio ambiente? Se debe promover alimentos de comercio justo? Cómo tratar la calidad social de la producción alimentaria? Hay criterios de inclusión social en los procesos? … La lista es interminable para un profano que no quiere ver más que el MENOR precio como objeto de la contratación, porque lo otro es mucho lío o no se quiere aumentr LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS. Los responsables políticos y funcionariales, deben saber que es el MEJOR precio y como se elaboran criterios y fijación de costes del análisis del ciclo de vida de los alimentos y procesos que intervienen en la contratación de alimentos y servicios de catering. Y deben abandonar toda resistencia para alegar que el sector de alimentación y servicios de catering no debe ser motivo de aplicación de criterios medioambientales, sociales y de innovación o que no se debe utilizar el análisis del ciclo de vida. LOS COSTES OCULTOS SON MAS QUE EVIDENTES EN UN PAÍS que como España está señalado como competidor desleal en la UE, por su atávico LowCost. Exportamos TM o HL, pero poca calidad y menos ecología o sociabilidad, despreciando incluso a los turistas a los que les echamos “Fast Food para guiris”, mientras deterioramos nuestro territorio y nuestro mercado inmobiliario, que lo hacemos inaccesible para la población local.

Estas razones son las que nos han llevado a la Mensa Civica a iniciar un procedimiento de DENUNCIAS Y QUEJAS ANTE LA UE, los poderes del estado español y recursos especiales contra los Pliegos de la contratacion en esta materia, al objeto de que las administraciones publicas se abran al dialogo social sobre la contratacion publica y les ayudemos  introducir los criterios de calidad, social y medioambiental que situen a la contratacion publica en el MEJOR PRECIO, frente al criterio anterior a le nueva Ley del MENOR PRECIO. A modo de ejemplo, reproduzco por ello, el manifiesto que la JUNTA DIRECTIVA DE LA MENSA CIVICA ha efectuado Sobre las bases de la licitación del Servicio de comedor escolar y de atención y cuidado del alumnado de centros docentes públicos de Educación Infantil y Primaria y centros de Educación Especial en la Provincia de Zaragoza. Sirva estas acciones de ejemplo para escalar nuestra acción a otras Comunidades, al estado y otras administraciones públicas. Abiertos al diálogo en la nueva etapa, daremos leña al mono, porque lo creemos de goma. Las empresas y las entidades sociales que queremos hacer las cosas bien, estamos ya un tanto cansados.

Suscríbase a nuestros Boletines de noticias. Lea nuestra Política de privacidad.

Suscribirse