Global Nature, trabajo en red en pro de crear valor sostenible

Global Nature, trabajo en red en pro de crear valor sostenible
Global Nature, trabajo en red en pro de crear valor sostenible

Entrevista Elisabeth Guillén para Mensa Cívica

Global Nature es una fundación medioambiental que desde 1993 unen teoría y praxis. Su objetivo es contribuir de manera significativa a la naturaleza y biodiversidad, promoviendo políticas de sostenibilidad y estrategias de conservación que permitan crear valor para todos los sectores implicados.

EG.- ¿Quiénes componen Global Nature?

La Fundación Global Nature, como Fundación que es, no cuenta con socios. La Fundación Global Nature fue creada por un grupo de naturalistas que conforman actualmente el patronato de la misma.

EG.- ¿Ante que problemática o motivación nace el proyecto?

La Fundación nació para la preservación de humedales que se habían desecado a mediados del siglo XX, como el Mar de Campos, la laguna de la Nava y otros humedales de la Meseta Norte. Posteriormente su actuación se extendió a la conservación de bosques mediterráneos y sistemas agrarios tradicionales

EG.- ¿Cómo ha sido la acogida de la empresa, habéis contado con muchos apoyos? ¿En qué ámbitos se mueve y trabaja Global Nature?

La Fundación ha podido crecer gracias, sobre todo, a grandes proyectos europeos, principalmente financiados por el programa LIFE de la Unión Europea, que es el programa que más fondos ofrece para proyectos medioambientales. En paralelo hemos recibido muchas ayudas del Ministerio de Medio Ambiente, las Comunidades Autónomas e incluso de empresas privadas.

EG.- Es sabido que más de un 30% de los suelos españoles están destinados a un uso agrario, ¿Cómo es esta gestión? ¿Qué prácticas y acciones que inciden en la problemática actual criticáis?

La intensificación agraria  ha destruido una parte muy importante de la biodiversidad que se asociaba a los cultivos más tradicionales de la Península Ibérica, como los cultivos de cereal de secano en rotación con legumbres, olivares tradicionales, , sistemas ganaderos extensivos trashumantes que mantenían dehesas y pastos de montaña, etc. La misión de la fundación ha sido trabajar precisamente con estos sistemas agrarios y ganaderos tradicionales para mejorar la rentabilidad de sus producciones y conservar razas de ganado y variedades agrícolas en peligro de extinción

EG.- Entre vuestras acciones agrícolas, incluís el seguimiento de medidas de producción y cultivo sostenible, ¿De qué manera realizáis esta actividad?

Gracias a varios proyectos europeos estamos intentando mejorar la trazabilidad de determinadas producciones y medir la mejora de los sistemas de producción de los agricultores que mantienen convenios con nosotros. Estas mejoras se traducen, por ejemplo, en la creación de infraestructuras psicológicas, la implementación de cubiertas vegetales, la transformación de cultivos convencionales a ecológicos, etc.

EG.- ¿Desde cuándo tenéis la planta de envasado de legumbres en Toledo? ¿Cómo funciona?

La planta del pasado se instaló en un principio en Fuentes de Nava, Palencia, y posteriormente se llevó a Villacañas, Toledo, hace tres años. Es una nave cedida por el propio ayuntamiento de Villacañas donde mantenemos una sencilla planta de envasado y un área de almacén del producto.

EG.- Tenéis gran cantidad de fincas en las que introducís de manera práctica vuestras fórmulas de producción sostenible, ¿Qué actividades lleváis a cabo allí? ¿Son abiertas al público?

La Fundación mantiene propiedad las 400 ha, principalmente una dehesa en la zona de Monfragüe, Cáceres. Ahí mantenemos razas de ganado en peligro de extinción y se puede visitar bajo petición previa. En paralelo, mantenemos una red de custodia del territorio que supera las 8.000 ha y los 290 acuerdos con agricultores.

EG.- ¿De qué manera se puede cooperar para incentivar la resiliencia de un espacio natural?

Nosotros trabajamos en la protección a través del consumo. Es decir, intentamos que los agricultores que producen en áreas de la Red Natura 2000 y, especialmente bajo sistemas ecológicos, puedan recibir un ingreso de entre un 20 y un 30% superior al convencional. Es decir, intentamos incluir la biodiversidad como elemento diferenciador de estos productos. En paralelo también trabajamos en medidas específicas de restauración ecológica.

EG.- Producís legumbres ecológicas cultivadas en espacios de red natura 2000, ¿Dónde podemos hacernos con ellas?

La mayor parte de las legumbres se exportan Alemania y se comercializan a través de la marca Rapunzel. Se pueden encontrar en supermercados especializados en productos ecológicos de Alemania o en grandes cadenas de distribución como es el caso de REWE. En España comercializamos a través de la marca Riet Vell, con la que hemos llegado a un acuerdo.

EG.- ¿Por qué la producción de legumbres es beneficiosa para el medioambiente?

La rotación tradicional de cereal con legumbre ha permitido la fertilización natural de los suelos mediante la fijación del nitrógeno atmosférico de forma natural a través de las raíces. En paralelo, son una fuente fundamental de proteína para numerosas aves esteparias en peligro de extinción. Precisamente, los grandes campos de cereal que todavía mantienen cierta rotación con legumbres son la última reserva de avutardas, sisones, alcaravanes, etc.

EG.- ¿Habéis realizado algún tipo de acción frente a las propuestas de aprobación del CETA Y TTIP? ¿Qué consecuencias a nivel medioambiental y alimentario os preocupan?

La globalización de los mercados y la importación de proteína vegetal a precios artificialmente bajos, es uno de los graves problemas de seguridad de alimentaria y ambiental que tenemos en Europa. No sólo desde un punto de vista ambiental, sino estratégico para la propia alimentación humana, debería de controlarse y limitarse este mercado. La Fundación no ha liderado pero si ha participado en las protestas contra estos acuerdos internacionales.

EG.- ¿La población civil debe asumir algún tipo de responsabilidad ante estos ataques al medioambiente? ¿Creéis que estamos sensibilizados con estos problemas?

La población, como consumidora, tiene el papel más importante en la destrucción o conservación del medio ambiente. Como dice el Papa Francisco en la encíclica Laudato Si: “Comprar es una acto moral, y la destrucción del medio ambiente nos cuestiona a todos como consumidores.”

EG.- ¿Cómo planificáis con otras empresas, ganaderos y agricultores las guías y protocolos de aprovisionamiento sostenible?

Lo fundamental es generar, primero, un clima de confianza con agricultores y ganaderos. Se visitan las explotaciones y se hace un análisis de todos los insumos y todas las prácticas que se realizan, de las producciones y de su valor. En base a diferentes softwares, desarrollados por nuestros socios europeos, intentamos medir el impacto de cada explotación sobre la energía, los balances hídricos, de nitrógeno, de fósforo, sobre la biodiversidad, etc. Posteriormente, se proponen planes de mejora a dos o tres años que se van evaluando de forma continua. No se trata de comparar agricultores entre sí, sino simplemente comparar cómo el agricultor va mejorando respecto a años anteriores.

EG.- ¿En que se basa el proyecto en el que colaboráis, LifeAgriClimateChange?

Este proyecto implementó diversos planes de acción en cuatro países europeos con medidas a escala de explotación que mitigaran las emisiones de gases de efecto invernadero y redujeran el consumo energético. El proyecto derivó en otro nuevo en el cual estamos trabajando ahora, el proyecto LIFE AgriAdapt. Con este proyecto se desarrolla una herramienta y planes de acción prácticos para adaptar explotaciones agrícolas y ganaderas a los efectos del cambio climático.

EG.- ¿Cómo los consumidores pueden colaborar con su alimentación en mitigar la huella ecológica?

Son los consumidores los que hacen política cada vez que realizan un acto de compra. Resulta fundamental, por tanto, concienciar desde la escuela en hábitos de consumo.

EG.- ¿Cómo trabajáis para frenar la pérdida de biodiversidad agraria y avanzar en la reparación pro biodiversidad?

Resumiendo un poco todo lo que he comentado anteriormente, mediante modelos de consumo basados en indicadores de biodiversidad que favorezcan producciones generadas bajo sistemas agropecuarios tradicionales y sostenibles, y en la protección directa de razas de ganado y variedades agrícolas en peligro de extinción.

En paralelo, realizamos también muchos trabajos de restauración ambiental directa, como proyectos de reforestación, de recuperación de corredores ecológicos, de infraestructuras hidráulicas para reinundar humedales, infraestructuras ecológicas menores para determinadas especies, etc.

Por supuesto, la educación ambiental juega un papel fundamental de manera transversal en todos estos proyectos, junto con programas de voluntariado y de ayuda al sector de la discapacidad para mejorar sus accesibilidad al medio natural.

Para mas información sobre la Fundación Global Nature: https://fundacionglobalnature.org

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