Food Revolution

Food Revolution
Food Revolution

La Food Revolution ha llegado también a España, entrevistamos a Pilar Esquer, nutricionista y embajadora del proyecto, sobre esta revolución de la comida.

¿Qué es la iniciativa Food Revolution?, ¿de dónde surge?

Food Revolution surge de la preocupación genuina de un Chef británico, Jamie Oliver, por la dieta de los niños y jóvenes. Jamie Oliver se da cuenta de lo mal que están comiendo los niños y jóvenes en los centros de enseñanza, tanto en UK como en USA, y decide iniciar una cruzada para concienciar tanto a la dirección de los centros como a las autoridades y también a los padres.

Después de una gran gira por algunos estados de USA en la que introdujo, no sin una gran resistencia por parte de todos los implicados, cambios en los menús y en la forma de cocinarlos, Jamie Oliver funda Food Revolution Foundation para desde ahí articular las acciones de presión a los gobiernos para cambiar políticas alimentarias y también para concienciar a la población en general de la importancia de una buena alimentación.

IMG_9963

Celebración del Food Revolution Day en el colegio La marina, en el Grao de Castellón.

¿Cómo llega esta iniciativa hasta España?

Food Revolution llega a España a través del programa de embajadores que dicha fundación tiene.

Los embajadores dedicamos tiempo, de forma totalmente voluntaria, a difundir los principios de la fundación a través de nuestras redes sociales, y llevando a cabo eventos en nuestras ciudades para concienciar a gobiernos, colegios y padres de la necesidad de cambiar las políticas alimentarias y la necesidad de introducir la cocina y la nutrición en la enseñanza obligatoria.

¿Cuáles son los principales objetivos de la Food Revolution?

A través de campañas de información y programas de formación los objetivos de Food Revolution son:

  • Presionar a los gobiernos para cambiar las políticas alimentarias y nutricionales que hoy en día están vigentes a pesar de ir en contra de nuestra salud y la del planeta.
  • Disminuir el desequilibrio entre los niños que no tienen nada para comer y aquellos que enferman por un exceso de comida.
  • Incluir el cultivo de alimentos saludables, frescos y de temporada en los colegios
  • Enseñar a las nuevas generaciones qué necesita su cuerpo para mantenerse sano y aprender a cocinar. Esto pasa por incluir la cocina y la nutrición como asignaturas en los colegios.
  • Promover una dieta que sea sostenible y respete nuestro planeta y sus limitaciones.
  • Promover el comercio justo y así colaborar en el sostenimiento de muchas familias que dedican su vida a producir alimentos con métodos respetuosos con el medio ambiente y con nuestra salud.

¿Cuáles son las actividades que se han llevado hasta la fecha?

 Hay una gran variedad de acciones que se han llevado a cabo y, lo que es mejor aun: continúan en marcha.

Food Revolution con Jaime Oliver a la cabeza ha puesto en marcha campañas de información al consumidor y presión a los gobiernos. Concretamente este año 2016 se participará en eventos tan importantes como la Cumbre de desarrollo en Rio, La Asamblea mundial de Salud o la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.

Además, se están llevando adelante proyectos tan inspiradores como el Ministerio de la Comida, donde se enseña a cocinar de forma saludable a miles de personas de todas las edades y condiciones.

También el “Programa de Aprendizaje 15”, lleva desde 2002 formando chefs a lo largo y ancho de UK y ya se ha exportado a Amsterdam.

Uno de mis proyectos favoritos es KITCHEN GARDEN PROJECT donde se facilita a los colegios el que puedan cultivar su propio huerto y tener su propia cocina donde elaborar la comida de los niños con productos frescos y naturales. Por último, no hay que olvidar las recientes campañas contra los productos azucarados que ya han llegado hasta el Parlamento británico y han conseguido que se graven las bebidas azucaradas y se etiqueten convenientemente.

A todo esto contribuimos los embajadores voluntarios de Food Revolution, dando difusión a estas campañas y realizando eventos en colegios e instituciones para hacer llegar el mensaje a todos los estamentos de la sociedad.

¿Por qué es necesario introducir la educación alimentaria en los colegios? ¿Cómo puede hacerse?

Llevamos 30 años siguiendo las campañas que han diseñado los diferentes gobiernos e instituciones tan relevantes como la OMS y no sólo no se ha frenado la epidemia de sobrepeso, obesidad y diabetes, sino que estas continúan aumentando de forma alarmante.

La educación es, como siempre, la mejor herramienta para detener y revertir estas cifras. Mientras se consigue presionar para que gobiernos legislen de una vez por todas para proteger a sus ciudadanos y se consigue que las empresas cumplan las nuevas normativas, es imprescindible dotar a los ciudadanos de herramientas para que por ellos mismos regulen su alimentación y con ello su salud.

Llevando la nutrición a los colegios y enseñando a cocinar a las nuevas generaciones aseguraría un nuevo panorama para nuestros descendientes, en la que sería mucho mas difícil que cayeran presa de la publicidad y de la sobredosis de productos azucarados y altamente procesados que invaden nuestros supermercados.

Introducir la nutrición y la cocina en el currículo escolar desde la infancia es la forma más efectiva de hacerlo. Esta es la apuesta de Food Revolution.

¿Cuáles son los malos hábitos que los españoles tenemos a la hora de comer? ¿Cuáles las virtudes de nuestra dieta?

Los hábitos de los españoles, si bien no son los peores, si han dejado de ser lo buenos que eran. En España hay una tendencia a creer que solo por ser un país bañado por el Mediterráneo nuestra dieta ya es correcta. Por desgracia no es así y cada vez estamos más lejos de la admirada y deseable dieta mediterránea.

Como en casi todo el mundo, los españoles abusan del consumo de carne y de las comidas preparadas, dejando de lado las verduras, hortalizas y frutas de nuestra fantástica huerta.

La mejor ventaja que tenemos en España es la facilidad para encontrar vegetales de buena calidad en cualquier época del año. Con tan sólo seguir la estacionalidad de los productos y adaptar nuestra alimentación a la propuesta de la madre naturaleza, nuestra salud mejoraría enormemente. Y como digo, esto es especialmente fácil y sabroso en nuestro país.

¿Qué podemos hacer para concienciar a la población sobre la importancia de lo que comemos?

Es imprescindible la labor educativa. Muchos padres no se quejan de la calidad de la comida que les dan en el colegio a sus hijos o de la ingente cantidad de publicidad dañina a la que están sometidos sus hijos, porque no conocen bien el efecto tan nocivo que esto tiene sobre su desarrollo, tanto físico como intelectual. Si realmente supieran qué está provocando la mala comida en sus hijos tendríamos en ellos nuestros mejores aliados para cambiar esta situación.

El consumidor tiene siempre la última palabra, pero para ello tiene que estar educado en salud. La receta para el cambio solo tiene tres ingredientes: educación, educación y educación.

Suscríbase a nuestros Boletines de noticias. Lea nuestra Política de privacidad.

Suscribirse