Examen desde Europa en la contratacion pública de la comida colectiva

Examen desde Europa en la contratacion pública de la comida colectiva
Examen desde Europa en la contratacion pública de la comida colectiva

En el mes de marzo se va a cumplir un año, desde la entrada en vigor de la nueva ley de contratos públicos de las administraciones públicas españolas.

Esta ley se deriva de la transposición de la nueva directiva europea de contratación pública 2014/24 a la legislación española. La directiva comunitaria es una directiva positivista para que la contratación pública europea, próxima al 20% del producto interior bruto de Europa, contenga elementos que incorporen innovaciones, aspectos sociales , de calidady medio ambientales que hagan de la contratación pública, un motor de cambio para las políticas productivas de  la civilización europea.

España, ha ido configurando al paso de los años un sistema de contratación pública tendente a  favorecer un sistema de adjudicación de los contratos públicos al menor precio. Éstos sistemas llamados también de low-cost ha permitido concentrar la adjudicación  de los contratos públicos en muy pocas manos. Numerosos estudios han denunciado que en el caso español y de  la contratación pública de la comida colectiva, las adjudicaciones se han realizado a unas pocas compañías, que en su mayor parte son compañías multinacionales. La lógica de esta practicas del mercado es que han conducido a la creación de un mercado en el que se ha deteriorado la calidad alimentaria con bajos precios y bajos costes para las administraciones públicas españolas. Éste fenómeno también se ha extendido al sector privado de la comida colectiva de la hostelería y el turismo. (Este sector trata de dar una imagen falsa de la gastonomía española, ya que proyecta una imagen de top chef, ajena al sector turístico normalizado).

Reduciendo los precios de la comida hemos querido potenciar una democratización de las condiciones sociales de la comida colectiva ante una crisis económica como la vivida. Por esta razón la resistencia a los cambios que se están produciendo en España para girar hacia una comida colectiva de calidad, apoyada en pymes locales  especializadas y ocupadas en alimentación más cercana a las tradiciones culturales y locales, ecológicas, incluyendo aspectos ambientales, es enorme y confusa. Las administraciones públicas españolas no quieren cambiar y las empresas del sector siguen su afán de concentración del quehacer de la comida.

Reducir sal, azúcar y otros elementos nocivos en la dieta, tal como ha acordado el Ministerio de Sanidad con la patronal FEADRS no resuelve el problema de fondo que está planteando la UE en la cotratación pública. Por esta razón la Mensa Civica llama a las pymes, a los proveedores de alimentos locales y ecológicos, a los colectivos de trabajadores de las empresas, profesionales y entidades sociales interesadas en el cambio,a incorporarse como socios de la Mensa Civica. Luchando a nuestro lado. Y a dialogar o pleitear ante las administraciones públicas para conseguir modelos de adjudicación mas cualitativos y  participativos con los usuarios para mejorar una alimentación más sostenible más social y más innovadora que la actual.

Nos agrada en este Marco, que algunas empresas con comedores colectivos se hayan iniciado en este giro de tendencia. Pero no podemos fomentar un modelo dual donde unos pocos puedan comer medianamente bien y una gran mayoría esté expuesta al dictado de bajos presupuestos y low-cost. Las condiciones sociales, ambientales, de innovación y otros aspectos de calidad alimentaria, deben ser incorporados en los pliegos de adjudicación de la comida colectiva.

Si el presidente Sánchez ha apostado por subir el salario mínimo en España, cuestión que apoyamos, no podemos dejar de lado el nivel de cualificación de las adjudicaciones de los contratos públicos en España. Sustituir el meno precio por el mejor precio, que de satisfacción a los usuarios de la comida colectiva va a ser un un objetivo por el que la mesa cívica va a luchar. Diversas empresas, entidades sociales y profesionales respaldan ya nuestra labor inicial. Nuestro objetivo es avanzar en esta tarea junto a la Unión Europea,ya sea en los aspectos medioambientales como en otros aspectos cualitativos de la comida colectiva sostenible.

El haber sido la organización española que ha negociado junto a los organismos de la comisión europea, los aspectos medioambientales de la comida pública nos legitima para ser defensores de estos criterios que se mantienen en la contratación pública. Así, tendremos que decir en voz alta, que la administración aragonesa se equivoca de cabo a rabo cuando ha cuestionado nuestra legitimidad para comparecer en la defensa del bien público y el  bien común. Los intereses generales de la ciudadanía y el buen hacer de determinadas empresas es lo que da razón de ser a la a Mensa a Civica desde su nacimiento en 2016. Y tratar de esconderse de las obligaciones de aplicar la nueva Ley, es un mal general extendido con el que no vamos a transigir. Tome nota el gobierno de la nación para evitar que uno hable de defender un nuevo concepto de Europa, pero luego no hacerlo. Así se fomenta el populismo del que tanto se habla y que tanto perjudica a Europa.                  

Suscríbase a nuestros Boletines de noticias. Lea nuestra Política de privacidad.

Suscribirse