¡Es hora de hacer oír nuestras voces!

¡Es hora de hacer oír nuestras voces!
¡Es hora de hacer oír nuestras voces!

La consulta sobre el marco legislativo de la Unión Europea (UE) para sistemas alimentarios sostenibles se cerrará este jueves, 21 de julio, y puede ser la mejor, y quizás la última, oportunidad de encaminar el sistema alimentario de Europa para apoyar un futuro saludable. ¡Una oportunidad que no se puede dejar pasar!

El próximo marco legislativo para los sistemas alimentarios sostenibles, si está bien diseñado e implementado, puede ser el principal legado de la Estrategia de la granja a la mesa, así como su mayor logro. Esta iniciativa, que tiene prevista su publicación en 2023, tiene el potencial de encaminar el sistema alimentario europeo hacia la sostenibilidad. Por lo tanto, es fundamental que el marco se conciba como un cambio de juego integral, no solo como una serie de pasos graduales.

Para lograr su potencial transformador, el marco legislativo debe estar diseñado para generar un impacto directo en términos de las responsabilidades de los actores del sistema alimentario, tanto privados como públicos. También debería aprovechar la adaptación de las políticas y normas sectoriales existentes, incluida la próxima Política Agraria Común (PAC), y guiar la creación de nuevas políticas, tanto a nivel europeo como nacional, regional y/o local.

El éxito del marco depende no solo de la fuerza de las medidas, sino también de su campo de enfoque. Es fundamental que la iniciativa adopte un enfoque de sistemas alimentarios sostenibles más allá de nuestras fronteras para los productos que se importan a la UE.

La creación de entornos alimentarios propicios que capaciten a las personas para contribuir a sistemas alimentarios saludables y sostenibles debe estar en el centro del marco legislativo. La ausencia de medidas legislativas firmes para mejorar los entornos alimentarios correría el riesgo de dejar la acción del lado de la demanda predominantemente en manos de iniciativas voluntarias. Esto significaría el fracaso para la agenda de los sistemas alimentarios, dado que las iniciativas voluntarias han demostrado repetidamente ser una falsa promesa para reformar los sistemas alimentarios y mejorar los resultados de salud.

Al diseñar un marco eficaz para lograr una transición justa y resiliente, es fundamental, por tanto, implementar salvaguardas para evitar que los intereses comerciales creados ejerzan una influencia indebida sobre el proceso de formulación de políticas, socavando así la visión de interés público.

Durante demasiado tiempo, los imperativos comerciales han dominado la política agro-alimentaria europea. Es hora de poner a las personas y sus derechos a la alimentación y la salud en primer lugar. Esto significa abordar progresivamente la alimentación como un bien común, en lugar de sólo como una mercancía comercializada. Esto significará incorporar un enfoque basado en los derechos en el marco legislativo, con especial énfasis en los derechos de la infancia. Como extensión del enfoque de derechos, una mayor participación de las personas en el sistema alimentario pueden ser apoyadas proporcionando recursos judiciales efectivos para impugnar las infracciones de la regulación.

Desde Mensa Cívica, hemos respondido a esta consulta, tomando como guía la plantilla de respuestas elaborada por la Coalición Europea de Política Alimentaria. Además, hemos puesto el énfasis en la compra y contratación pública alimentaria en el marco de nuestra participación del proyecto europeo SchoolFood4Change. Para más información, siga este enlace.

¡Hagamos que se escuche nuestra voz por el futuro de nuestra alimentación!

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