El futuro de la carne se escribe con s

El futuro de la carne se escribe con s
El futuro de la carne se escribe con s

Tal y como comentábamos en un artículo anterior, en 2017 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que términos como «leche», «queso» y «mantequilla» deberían reservarse para los productos animales, prohibiendo que las leches de almendras y las mantequillas veganas se comercialicen como tales.

Un debate similar tuvo lugar hace uno días en el Comité de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRI) del Parlamento Europeo, donde varios miembros votaron por la prohibición de términos como «bistec», «salchicha», «escalope», «hamburguesa» y «hamburguesa» para productos que no sean de origen cárnico.

Y es que las llamadas carnes de origen vegetal están inundando lo que parece un nuevo mercado en ebullición, pues éstas se promocionan como la solución tecnológica a los problemas de salud y medioambientales causados por el consumo excesivo de carne.

No obstante, si revisamos atentamente sus ingrediente nos damos cuenta que están altamente procesadas y contienen largas listas de ingredientes.

Por ejemplo, la composición de la Beyond Burger es: aislado de proteína de guisante, aceite de canola prensado, aceite de coco refinado, agua, extracto de levadura, maltodextrina, sabores naturales, goma arábiga, aceite de girasol, sal, ácido succínico, ácido acético, almidón de alimentos modificado sin OGM, celulosa de bambú, metilcelulosa, almidón de patata, extracto de jugo de remolacha (para darle color), ácido ascórbico (para mantener el color), extracto de annatto (para darle color), extracto de cítricos (para mantener la calidad) y glicerina vegetal.

Y la de Impossible Burger: agua, proteína de trigo texturizada, aceite de coco, proteína de patata, sabores naturales, leghemoglobina, extracto de levadura, sal, aislado de proteína de soja, goma konjac, goma xantana, tiamina (vitamina B1) ), zinc, niacina, vitamina B6, riboflavina (vitamina B2) y vitamina B12.

Esto es un principio que va en contra de lo que dice el periodista y escritor Michael Pollan en El detective en el supermercado sobre la elección de productos con etiquetas cortas e ingredientes reconocibles.

No obstante, lo que más me intriga de estos productos no son los aditivos, si no el fuerte interés [económico] que posiblemente existe por parte de la industria de la soja o del aceite de palma para introducirse en los mercados europeos y restringir el progreso de nuestra proteína vegetal en todas sus formas.

 

Desde Mensa Cívica seguiremos pendientes de esta cuestión, donde parece que suceden muchas cosas y rápidamente.

Suscríbase a nuestros Boletines de noticias. Lea nuestra Política de privacidad.

Suscribirse