¿Cómo los sistemas alimentarios locales pueden fomentar la sostenibilidad socio-ecológica?

¿Cómo los sistemas alimentarios locales pueden fomentar la sostenibilidad socio-ecológica?
¿Cómo los sistemas alimentarios locales pueden fomentar la sostenibilidad socio-ecológica?

Con el sistema agrícola mundial en crisis, existe una creciente comprensión pública de los problemas relacionados con la inseguridad alimentaria y los impactos ambientales negativos de la agricultura. Como resultado, los consumidores son cada vez más conscientes de las consecuencias en la elección de sus alimentos, sopesando las preocupaciones sobre el bienestar animal, el uso de pesticidas, la nutrición y los alimentos genéticamente modificados. El hecho de «comer localmente» es una de las varias reglas generales propuestas para facilitar la toma de decisiones en el momento de la compra, así como un remedio para el doble problema de la inseguridad alimentaria y el impacto ambiental de la agricultura. Así, el movimiento alimentario local ha ganado un impulso significativo en los últimos años. ¿Pero contribuyen los sistemas alimentarios locales a la sostenibilidad?

El impulso para la localización se basa en reducir la distancia que recorren los alimentos entre la granja (productor) y la mesa (consumidor) para minimizar el impacto ambiental de las elecciones alimentarias de los consumidores. Sin embargo, esto ha sido criticado por varios estudios que muestran que la distancia no representa necesariamente una parte sustancial del uso de energía involucrado en la producción de alimentos y que elegir alimentos importados producidos en climas más adecuados puede ser medioambientalmente más respetable en términos de emisiones de gases de efecto invernadero. Como resultado de estos hallazgos, algunos critican la tendencia de localización por ser una falsa solución a los problemas ambientales creados por un sistema alimentario globalizado e industrial. No obstante, pienso que estas críticas a la comida local corren el riesgo de condenar a todo un movimiento basado en una evaluación incompleta de sus méritos. Las emisiones de gases de efecto invernadero son un indicador útil de los impactos sobre el clima, pero no son el único parámetro ambiental de interés. Además, los aspectos sociales y económicos de los sistemas alimentarios locales son fundamentales para los sistemas agrícolas sostenibles, los medios de vida y el funcionamiento de la comunidad, como el mantenimiento de las tierras agrícolas locales y la creación de oportunidades de empleo justas.

Si bien la palabra «local» puede haber perdido algo de terreno en términos de su eficacia como indicador ambiental, una mirada más holística a las contribuciones del movimiento local de alimentos, y de hecho de la producción de alimentos en general, ayudará a revalorar los alimentos locales como un potencial camino para abordar las dolencias sociales y ecológicas dentro del sistema alimentario, así como los desafíos globales de seguridad alimentaria.

Para avanzar en la discusión, en este artículo reflexionamos sobre diversos aspectos de gran importancia para los sistemas alimentarios locales.

Promueve la diversidad social y ecológica

El panorama agrícola global se caracteriza cada vez más por la producción de alimentos a escala industrial conformada por una ventaja comparativa, donde las regiones se especializan en productos agrícolas particulares que pueden producirse de manera más eficiente. En general, los sistemas de producción de alimentos basados en este modelo dependen del comercio orientado a la exportación para vender cultivos. Por otra parte, la producción agrícola que prioriza los mercados locales podría orientarse a satisfacer las diversas necesidades de los ciudadanos y la ecología circundante. A nivel de producción, se ha demostrado que la diversidad biológica aumenta la resistencia a las perturbaciones como las fluctuaciones climáticas y las amenazas de plagas. Dependiendo del tipo de cultivo, la diversidad es importante para otros elementos biológicos de la producción de cultivos, incluyendo la presión ejercida sobre los insectos polinizadores. La diversidad no solo tiene beneficios ecológicos: el cultivo de una variedad de productos agrícolas también puede ayudar a reducir la exposición a las fluctuaciones del mercado. Si un agricultor o comunidad depende en gran medida de un solo cultivo, se enfrentan a un riesgo económico significativo debido a la volatilidad de los precios mundiales de los productos básicos.

Facilita el ciclo sostenible de nutrientes

El uso sostenible de los recursos es uno de los desafíos más importantes que enfrenta nuestra sociedad actual, y la necesidad de optimizar el uso de los recursos en el sistema alimentario es urgente. Si bien la ventaja comparativa apunta a aumentar la eficiencia a través de la especialización, los sistemas alimentarios locales pueden reforzar la eficiencia del uso de los recursos a través de la conectividad y la complementariedad. Por ejemplo, si los agricultores se encuentran al lado de una granja que tiene ganado, el estiércol puede ser una forma de nutrientes más accesible económicamente para sus cultivos.

Fomenta la conexión cultural

Quizás uno de los beneficios más importantes pero infravalorados para un sistema alimentario local próspero es la conexión que fomenta con el paisaje local y los productores de alimentos que lo administran. Esto se puede lograr acortando las cadenas de suministro para aumentar la proximidad y la conexión entre las personas y las granjas/los agricultores que producen nuestra comida.

Conclusiones

Los sistemas alimentarios locales tienen la capacidad de desarrollar resiliencia, facilitar la complementariedad y conectar a las personas con la naturaleza. La idea de «comida local» no es simple verborrea, sino una forma de conectar significativamente a las personas con problemas que les afectan a diario a través de la alimentación.

Además de este nuevo paradigma local, aún nos queda por reconocer la importancia de los lazos globales, ya que las fuerzas globales pueden influir en el crecimiento de una región determinada, pero las consecuencias, como las amenazas de plagas, las demandas laborales y las fluctuaciones del mercado, se experimentan a nivel local. Además, si queremos llevar con éxito este planteamiento de lo local, deberemos considerar las estructuras de gobernanza, los incentivos de las políticas, las prácticas de producción y las elecciones individuales, dentro de un lugar determinado. Ya sea a través de marcos políticos o de las elecciones de los consumidores, el desarrollo de sistemas alimentarios locales prósperos y diversos es una alternativa al riesgo inherente que implica la especialización. Elucidando los beneficios precisos asociados con el apoyo a la comida local, así como los desafíos y las compensaciones, será fundamental para avanzar en la legitimidad del movimiento local de alimentos.

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