Claves para reducir el desperdicio alimentario y los envases plásticos

Claves para reducir el desperdicio alimentario y los envases plásticos
Claves para reducir el desperdicio alimentario y los envases plásticos

Problema

Más de 1.300 millones de toneladas de alimentos se desperdician cada año a lo largo de la cadena alimentaria – del campo a nuestros platos. Tiramos entre el 25% y el 30% de los alimentos producidos para consumo humano que genera alrededor 8% a 10% de todos los gases con efecto invernadero generado por los seres humanos. Este desperdicio de recursos tiene importantes consecuencias a nivel ambiental, social y económico. Por poner un ejemplo, si estos desperdicios se utilizaran en lugar de para alimentar al ganado para el consumo humano, se podría alimentar a más de 3 mil millones de personas al año; en otras palabras, el 40% de la población mundial.

Los alimentos se desperdician a lo largo de toda la cadena alimentaria. En la Unión Europea (UE), se estima que los hogares son responsables de alrededor del 53% del desperdicio de alimentos, mientras que el 19% se genera en el procesamiento de alimentos, el 12% en los servicios de alimentos, el 11% en la producción y 5% en mayoristas y minoristas. En España, los hogares que desperdician menos alimentos son los de menor nivel socioeconómico, junto con adultos y jóvenes independientes, hogares monoparentales y jubilados.

El sistema alimentario no solo genera desperdicio de alimentos, sino que también utiliza una gran cantidad de envases. Parte de este embalaje de alimentos puede ayudar a extender la vida útil de los alimentos, pero en muchos casos tienen fines meramente cosméticos. Además, muchos materiales de embalaje no son fácilmente reciclables.

La fabricación de envases requiere de la utilización de numerosos recursos y energía, desde metales para hacer latas hasta aceite y aditivos químicos para la fabricación de plásticos. El plástico se ha convertido en uno de los principales retos de la gestión de residuos debido a su uso generalizado, baja tasa de reciclaje e impactos en la salud de las personas y el planeta. Cada minuto vertimos el equivalente a un camión de basura de plástico en el océano, pero el impacto de los envases de plástico es incluso mayor: se estima que, solo en España, alrededor del 50% de los plásticos terminan en vertederos, lo que aumenta su probabilidad contaminar el agua, el aire y el suelo. Los microplásticos también afectan cada vez más tanto a los animales como a las personas, particularmente aquellos que beben agua embotellada, con efectos potencialmente nocivos para su salud. El agua embotellada, por lo tanto, tiene importantes costes ecológicos, relacionados con el envasado y el transporte, así como costes económicos.

¿Qué podemos hacer?

El mejor desperdicio es el que nunca se produce en primer lugar. Por tanto, es fundamental fomentar las prácticas y el desarrollo de habilidades que minimicen el desperdicio de alimentos en todo el sistema alimentario, desde la producción al consumo. En esta línea, es importante valorar prácticas alimentarias sostenibles que minimicen un uso excesivo y desperdicio de recursos. Este tipo de prácticas suelen ser realizadas por colectivos con menos recursos y generalmente son bastante invisibles ya que no implican consumir más o diferentes productos sino hacer mejor uso de ellos. Por ejemplo:

  1. Evitar el consumo excesivo: planificar las compras y las comidas ayuda a minimizar el desperdicio. El accesoal conocimiento de las necesidades nutricionales de los diferentes grupos de la sociedad, desde la infancia hasta la tercera edad, es útil para este propósito. Las tiendas pueden fomentar el consumo responsable eliminando el famoso «Compre uno, obtenga uno «gratis «y ofertas similares, que contribuyen al desperdicio de alimentos.
  2. Almacenar los alimentos de forma adecuada en despensaso sistemas de refrigeración. Esto incluye, conocer las diferencias entre «consumir preferentemente antes» y las fechas de caducidad en las etiquetas.
  3. Evitar el desperdicio mediante la reutilización o el intercambio: esto incluye, por ejemplo, usar sobras o compartirlas conotros a través de relaciones personales, donando excedentes de alimentos a iniciativas de redistribución de alimentos como neveras comunitarias y alentando a los clientes de los restaurantes a llevarse las sobras a casa. Otro ejemplo de una acción de prevención de la pérdida de alimentos en el campo es la iniciativa Espigoladors, que combina la el uso eficiente de los alimentos, el derecho a una alimentación saludable y la creación de oportunidades laborales para colectivos en riesgo de exclusión social.
  4. Reconsideración de tamaños y criterios de venta: esto incluye acciones como ofrecerdiversos tamaños de porciones (pequeño, mediano y/o grande), animando a las personas a comprar al por mayor, poniendo productos en oferta especial antes de que se vuelven perecederos o suministrando o comprando productos que no cumplan ciertos requisitos en cuanto a tamaño y la apariencia también ayuda a minimizar las pérdidas de alimentos en el campo. Todo esto puede ayudar a minimizar el desperdicio de alimentos en los hogares, negocios y los servicios de restauración colectiva y social.
  5. Cuando se crea desperdicio de alimentos, existen varias opciones para minimizar su impacto, comousarlo para alimentar al ganado, compostarlo individual o colectivamente para hacer fertilizantes que se pueden usar en parcelas urbanas o huertos escolares, o reciclarlo separando la materia orgánica de la otros componentes para la recuperación.

 

En cuanto a los envases, también hay muchas opciones para reducir su utilización en el sistema alimentario. La primera opción debe ser siempre para minimizar el uso de envases. Pero también existen otras alternativas y cambios, que aunque puedan parecer pequeños, al final se sumarán y generaran un gran cambio positivo:

  1. Compre una botella de agua reutilizable y una taza de café de viaje reutilizable. De esta manera, cuando vaya a su cafetería favorita, puede evitar usar sus vasos de plástico y simplemente pedirles que preparen su bebida en su vaso reutilizable. En algunos paises o lugares incluso ofrecen descuentos si traes tu propia taza. En la misma línea, piense en toda la cantidad de plático que podría ahorrar usando agua de grifo o fuentes de agua potable. Para ello, es importante que los organismos competentes garanticen un fácil acceso a agua de calidad en espacios públicos y privados. A nivle individual, también puede comprar un filtro de agua para su grifo de casa. Su compra suele ser bastante económica y su instalación, sencilla.

¿Sabías que? Se utilizan más de un millón de bolsas de plástico por minuto.

  1. Lleva tus propias bolsas cuando vayas a comprar. Un número creciente de individuos y colectivosestán fomentando iniciativas/prácticas de cero residuos y reutilizando contenedores al comprar en su mercado municipal o al comprar a granel. Casi todas las tiendas de comestibles venden bolsas de compras reutilizables o frascos que puede llenar de cereales, frutos secos, semillas, etc. y reutilizarlo la próxima vez. Recuerde: no todos los contenedores se pueden reutilizar de forma segura, por lo que es importante elegir aquellos materiales que sean adecuados para uso frecuente. Además, deben definirse correctamente y tener en cuenta las normas de seguridad alimentaria y la responsabilidad de los consumidores en estas iniciativas.
  2. Reducir la cantidad de envases o reutilizarlos más contaminantes por otros envases menos dañinos para nuestro planeta; p.ej. reemplazo de bandejas de polipropileno con bandejas de cartón reciclad. Para ello, vale la pena considerar cada impacto; es decir, el ciclo de vida de cada material desde la etapa de fabricación hasta su reciclaje o eliminación, ya que algunos materiales se presentan como biodegradable podría contener plásticos procedentes de combustibles fósiles.  
  3. En lugar de comprar frutas y verduras congeladas que vienen precortadas y empaquetadas en plástico, cómprelas frescas y guárdelas en el congelador en un recipiente de vidrio.Le ahorran un poco de tiempo al no cortarlos usted mismo, pero vienen en envases de plástico innecesarios y son ridículamente caros.
  4. Diga no a la pajita de plástico en el restaurante, omita los utensilios de plástico cuando pida comida para llevar y solo use los que tiene en casa, sirva a sus amigos bebidas en vasos en lugar de vasos de plástico, etc. Y si una pajita no es negociable para usted, está de suerte porque vivimos en una época en la que abundan las pajitas reutilizables estéticamente agradables.

Podría seguir y seguir, pero estas son solo algunas cosas para empezar. Todos y todas podemos marcar la diferencia si nos comprometemos a hacer pequeños cambios juntos, en lugar de pensar que necesitamos hacer cambios enormes solos. ¿Te unes a nosotros para llevar a cabo alguna de estas acciones este mes de septiembre?

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