Apostando por una alimentación de proximidad y sostenible

Apostando por una alimentación de proximidad y sostenible
Apostando por una alimentación de proximidad y sostenible

Recientemente se ha desarrollado un proyecto de Real Decreto por el que se regulan y flexibilizan determinadas condiciones de aplicación de las disposiciones comunitarias en materia de higiene, de la producción y comercialización de los productos alimenticios así como las actividades de la producción y comercialización de los productos alimenticios excluidas de su ámbito de aplicación.

Este proyecto de Real Decreto establece, en concreto, medidas de flexibilidad para disfrutar de ciertos productos de cercanía, tales como:

  • El suministro directo de productos primarios. Cualquier suministro directo por parte del productor o recolector, incluido el de pequeñas cantidades, al consumidor final o a establecimientos de comercio al por menor que suministran directamente al consumidor final (incluidas las colectividades), de: productos primarios agrícolas, setas, productos primarios de origen animal, y productos de pesca y de la acuicultura.
  • El suministro directo de pequeñas cantidades de carne fresca procedentes de aves de corral y lagomorfos (conejos) sacrificados en la explotación, destinados al consumidor final o a establecimientos de comercio al por menor que suministran directamente dicha carne al consumidor final, estableciendo una distancia máxima de 100 kilómetros. Igualmente, el productor deberá facilitar al comercio al por menor, un documento en el que figure:
      • el número de autorización para el sacrificio,
      • la descripción del producto, y
      • el peso neto y la fecha de sacrificio.
  • La comercialización de leche cruda y otros productos lácteos.
  • La comercialización de moluscos gasterópodos terrestres, como caracoles.

A este proyecto se han adelantado algunas comunidades autónomas, como Andalucía, Cataluña, País Vasco o Valencia, que ya regulan ciertas actividades en el ámbito de sus competencias.

 

De hecho, el País Vasco ha establecido un marco estratégico en el que se incluyen también otras acciones para mejorar la sostenibilidad del sistema alimentario, tales como:

  • impulsar la producción y el consumo de productos ecológicos,
  • elegir productos de temporada, y
  • reducir el desperdicio de alimentos.

Además, para integrar criterios ambientales en sus procesos de compra y contratación, el Gobierno Vasco aprobó en 2016 el “Programa de Compra y Contratación Pública Verde del País Vasco 2020”, que en consonancia con las pautas de la Unión Europea persigue alcanzar un grado de ambientalización en la contratación pública del 50% para el año 2020; un objetivo hacia el que avanzar de forma progresiva, en 20 grupos de productos y servicios – donde se incluye la alimentación.

 

Esperemos que el resto de Comunidades Autónomas sigan esta senda para mantener el valor de los productos y materiales durante el mayor tiempo posible, de manera que se consiga reducir el consumo de materias primas y energía, la generación de residuos y emisiones en los procesos productivos, y beneficiar a la salud y bienestar de las personas.

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